Federated Hermes advierte: el mercado está infravalorando el riesgo de crédito
- Federated Hermes advierte de que el mercado está infravalorando el riesgo de crédito.
- Una inflación más moderada de lo previsto podría favorecer un escenario de tipos estables.
- IA, liquidez y dispersión entre emisores serán factores clave para la renta fija en 2026.
Karen Manna, gestora sénior de carteras de renta fija en Federated Hermes, considera que el principal riesgo que los inversores están pasando por alto en el mercado de renta fija es el riesgo de crédito, especialmente en un entorno en el que las rentabilidades nominales siguen resultando atractivas, pero no siempre compensan adecuadamente el riesgo asumido.
Según Manna, aunque los rendimientos superiores al 5% pueden parecer interesantes, buena parte de esa rentabilidad procede de la propia curva de los bonos del Tesoro estadounidense, y no de una prima adicional suficiente por invertir en crédito corporativo. Esto puede llevar a una valoración demasiado complaciente de algunos activos.
Mayor dispersión entre ganadores y perdedores
La gestora señala que el mercado sigue descontando en gran medida un escenario favorable, pero advierte de que el ciclo actual podría generar una mayor diferencia entre emisores sólidos y compañías más vulnerables.
En este contexto, la selección de crédito gana relevancia. No bastará con asumir exposición general al mercado, ya que la rentabilidad dependerá cada vez más de identificar qué emisores pueden mantener balances sólidos, márgenes resistentes y acceso estable a financiación.
La renta fija ofrece rentabilidades atractivas, pero el mercado podría no estar cobrando lo suficiente por asumir riesgo de crédito.
La sorpresa positiva: una inflación que baje más rápido
Una posible sorpresa favorable para la renta fija vendría de una desaceleración de la inflación más rápida de lo esperado. Algunos componentes, como la vivienda, siguen reflejando la evolución de precios con retraso y han contribuido a mantener elevadas las presiones inflacionistas.
Al mismo tiempo, el mercado laboral estadounidense parece estar estabilizándose. Las empresas no están ejecutando despidos generalizados, pero sí muestran una mayor cautela en las contrataciones y una disciplina más clara en materia salarial.
Si este escenario se consolida, el consumidor podría seguir mostrando resiliencia y mantener el gasto, evitando una desaceleración brusca. En ese caso, la Reserva Federal podría optar por mantener los tipos en los niveles actuales durante más tiempo, en lugar de reabrir el debate sobre nuevas subidas.
Inflación: una variable todavía difícil de anticipar
La inflación seguirá siendo una de las grandes incógnitas para la renta fija en 2026. Tras varios años marcados por fuertes perturbaciones, el mercado ha pasado de un entorno de baja inflación posterior a la crisis financiera global a un repunte intenso tras la pandemia.
Las disrupciones en las cadenas de suministro, los cambios en los patrones de demanda y las distorsiones del mercado laboral explicaron buena parte de ese movimiento. Aunque algunos de esos factores se han normalizado, otros elementos siguen complicando el panorama.
Entre ellos destacan los aranceles introducidos en la primavera de 2025, los periodos de menor visibilidad de datos durante el cierre de la Administración estadounidense y el reciente aumento de los precios de la energía. Todo ello apunta a una evolución irregular de la inflación y a una política monetaria más prudente y dependiente de los datos.
IA: fuerte inversión y riesgo de saturación en crédito
Otra de las áreas clave será la financiación vinculada a la inteligencia artificial. Manna considera que la IA puede convertirse en una de las mayores transformaciones tecnológicas de nuestra vida, pero advierte de que el ritmo de inversión está avanzando más rápido que la definición de casos de uso claramente rentables.
Las previsiones de inversión en capital hasta 2030 ascienden a billones de dólares y continúan aumentando. Aunque muchos emisores cuentan con balances sólidos y elevada generación de caja, están recurriendo cada vez más tanto a los mercados de renta variable como a los de crédito.
Si este ritmo de emisiones continúa, podría aparecer cierta saturación de oferta y una posterior revaloración del riesgo en el mercado de crédito, especialmente si los inversores empiezan a exigir más prima por financiar proyectos ligados a IA.
Liquidez: un riesgo mal valorado
La tercera área de atención será la liquidez. Para Manna, sigue siendo un concepto mal entendido y, en muchos casos, incorrectamente valorado, especialmente dentro del mercado de crédito privado.
Uno de los focos de riesgo está en la creciente demanda de liquidez temporal en fondos respaldados por préstamos de mayor duración. Este desajuste entre activos ilíquidos y expectativas de liquidez de los inversores puede resultar frágil si las condiciones de mercado se deterioran o si aumentan los reembolsos.
En conjunto, Federated Hermes plantea una visión prudente para la renta fija en la segunda mitad de 2026: las rentabilidades son atractivas, pero la clave estará en no infravalorar el riesgo de crédito, analizar con rigor la liquidez y distinguir entre emisores capaces de resistir un ciclo más exigente y aquellos que podrían sufrir en un entorno de mayor dispersión.