El petróleo abarata la inflación y pone a prueba el discurso duro de los bancos centrales
- Muzinich considera que BCE y Fed mantienen un discurso restrictivo que podría resultar difícil de sostener.
- La gestora todavía espera una subida del BCE en septiembre, aunque con menor convicción.
- La Fed mantendría los tipos sin cambios en 2026 y podría adoptar una postura más neutral a comienzos de 2027.
La caída de los precios del petróleo está poniendo a prueba el discurso restrictivo de los principales bancos centrales. Según Erick Muller, director de productos y estrategia de inversión de Muzinich & Co, tanto el Banco Central Europeo como la Reserva Federal mantienen un sesgo monetario duro, aunque podrían terminar aplicando menos medidas de las que su comunicación actual sugiere.
El experto considera que los bancos centrales están inmersos en un ejercicio especialmente complejo: explicar cómo reaccionarán cuando las presiones inflacionistas proceden de choques de oferta y no de un exceso estructural de demanda.
El BCE podría subir en septiembre, pero revertir después
Muzinich mantiene su previsión de una nueva subida de tipos del BCE en septiembre, aunque reconoce que su grado de convicción ha disminuido.
La gestora espera además que las dos subidas aplicadas por el banco central puedan revertirse durante la primera mitad de 2027, siempre que los precios del petróleo permanezcan contenidos.
Un crudo más barato aliviaría la presión inflacionista y favorecería la recuperación económica de la zona euro durante el segundo semestre de 2026.
La economía europea gana apoyo
Según Muller, podrían volver a imponerse los argumentos favorables a una aceleración del crecimiento europeo que dominaban antes de la guerra.
Entre los principales motores destacan:
- El impulso fiscal de Alemania.
- El aumento del gasto europeo en defensa.
- La recuperación del consumo de los hogares.
- La resistencia del mercado laboral.
La confianza de los consumidores está mejorando en el conjunto de la zona euro, aunque todavía no ha recuperado completamente el deterioro registrado entre marzo y abril.
La balanza de riesgos para el crecimiento europeo se está desplazando al alza frente a la percepción dominante de los últimos meses.
La Fed mantendría los tipos sin cambios
En Estados Unidos, Muzinich espera que la Reserva Federal mantenga los tipos estables durante el resto de 2026.
La gestora considera probable que la inflación alcance su punto máximo durante el verano, lo que reduciría la necesidad de nuevas subidas.
No obstante, si la economía estadounidense vuelve a acelerarse durante la segunda mitad del año, la Fed podría verse obligada a abandonar gradualmente su sesgo restrictivo y desplazarse hacia una postura neutral a comienzos de 2027.
La conclusión de Muzinich es que el BCE todavía podría ejecutar una subida adicional, mientras que la Fed optaría por esperar. En ambos casos, el descenso del petróleo aumenta la probabilidad de que la política monetaria termine siendo menos restrictiva de lo que actualmente sugieren los bancos centrales.