atrick Artus, de Ossiam (affiliate de Natixis IM): "La subida de 25pb del BCE de junio de 2026 fue contraproducente"
- Patrick Artus considera que la última subida de tipos del BCE fue innecesaria.
- La eurozona combina inflación elevada, bajo crecimiento y expectativas aún tensionadas.
- El economista advierte de que más restricción monetaria puede agravar la debilidad inversora.
Patrick Artus, Senior Economic Advisor de Ossiam, firma afiliada de Natixis Investment Managers, considera que la reciente decisión del Banco Central Europeo de subir los tipos oficiales en 25 puntos básicos puede haber sido contraproducente o innecesaria en el actual contexto económico de la eurozona.
Según Artus, la región se enfrenta actualmente a una combinación compleja: una inflación todavía por encima del objetivo del 2%, un crecimiento económico muy débil desde el segundo trimestre de 2025 y unas expectativas de inflación de los hogares que siguen situándose por encima del nivel deseado por el BCE.
En este entorno, el principal objetivo del banco central sigue siendo mantener la inflación alrededor del 2%, lo que explica la subida de tipos aprobada el 11 de junio de 2026. Sin embargo, Artus cuestiona la eficacia de esta medida y advierte de que su impacto real sobre la inflación puede ser limitado.
Una de las razones es que una subida de solo 25 puntos básicos resulta, en su opinión, claramente insuficiente para moderar de forma significativa los salarios o reducir la inflación actual. Es decir, la medida endurece las condiciones financieras, pero difícilmente consigue por sí sola alterar los factores que siguen presionando los precios.
Además, Artus subraya que la eurozona arrastra una infrainversión crónica. En este sentido, un nuevo encarecimiento del crédito podría agravar ese problema, reduciendo aún más la inversión productiva. Paradójicamente, esto podría terminar teniendo efectos inflacionistas a medio plazo, al limitar la capacidad de oferta de la economía.
La lectura de Artus es que el BCE se encuentra ante un equilibrio delicado: debe preservar su credibilidad frente a la inflación, pero corre el riesgo de endurecer la política monetaria en un momento en el que la economía ya muestra señales claras de debilidad. Por ello, la última subida de tipos podría tener más costes que beneficios si no logra contener las presiones inflacionistas de fondo.