Wall Street y Europa mantienen la inercia alcista: sin obstáculos relevantes a la vista
Bankinter
Puntos clave
- Las bolsas entran en una fase de digestión tras superar varias incertidumbres clave.
- Irán, SpaceX y los bancos centrales han ofrecido desenlaces aceptables para el mercado.
- La inercia sigue siendo suavemente alcista, con semiconductores como principal recomendación sectorial.
Las bolsas llegan a esta semana en una fase de digestión constructiva, con una suave inercia alcista y sin obstáculos relevantes a la vista. El mercado ha superado en los últimos días tres focos de incertidumbre que venían condicionando el corto plazo: Irán, la salida a bolsa de SpaceX y las decisiones de los principales bancos centrales.
El balance reciente sigue siendo favorable. Wall Street ha rebotado en 11 de las últimas 12 semanas, mientras que Europa acumula cinco semanas consecutivas de avances. Los bonos han sufrido algo en 2026, pero de forma asumible: las rentabilidades han repuntado, aunque sin provocar una tensión suficiente como para frenar el apetito por el riesgo.
También el encarecimiento del petróleo parece haber perdido parte de su gravedad. El Brent se mantiene por encima de los niveles previos al inicio de la guerra en Irán, pero lejos de un escenario de descontrol. Esa moderación ha ayudado a reducir el temor a un deterioro más serio de las expectativas de inflación.
Tres incertidumbres que el mercado ha digerido
La semana pasada terminó consolidando un contexto más favorable para los activos de riesgo. El acuerdo entre Estados Unidos e Irán, aunque todavía frágil y más parecido a una declaración de intenciones que a un pacto cerrado, fue suficiente para rebajar la tensión inmediata.
La salida a bolsa de SpaceX también dejó una lectura aceptable, con una demanda final sólida, aunque el resultado definitivo tardará semanas en valorarse con precisión. El proceso tuvo un coste evidente: caídas relevantes en las grandes tecnológicas durante las dos semanas previas, especialmente en el grupo de las conocidas como “Siete Magníficas”.
El tercer elemento fue el frente de bancos centrales. Las decisiones de unas diez autoridades monetarias se ajustaron, en general, a lo esperado. El BCE y el Banco de Japón subieron tipos, mientras que la Reserva Federal y el Banco de Inglaterra optaron por repetir. No hubo sorpresas capaces de alterar el equilibrio del mercado.
La clave de fondo es que los principales factores de tensión se han suavizado al mismo tiempo, permitiendo que las bolsas mantengan una inercia positiva sin necesidad de grandes catalizadores adicionales.
Semiconductores, la recomendación ancla
En este escenario, los semiconductores volvieron a destacar con fuerza, con una subida semanal del 7,3%. El sector continúa siendo una de las principales apuestas de mercado, apoyado por la fortaleza de la inteligencia artificial, la inversión en centros de datos y la revisión al alza de expectativas de beneficios.
La publicación de resultados de Micron, prevista para el miércoles tras el cierre de Wall Street, será una de las referencias más relevantes de la semana. Se esperan cifras sólidas, aunque un descanso del valor o una consolidación tras las últimas subidas no sería una mala noticia desde el punto de vista técnico.
El mercado no necesita grandes sorpresas positivas para seguir avanzando. Basta con que los datos macroeconómicos no deterioren el escenario actual y que los resultados empresariales sigan respaldando la revisión al alza de beneficios.
Una semana sin grandes obstáculos
La agenda macroeconómica de los próximos días parece manejable. Este lunes no se esperan referencias con capacidad real para mover el mercado. El martes llegarán los PMIs en varias economías importantes, que deberían mantenerse en zona de expansión. El miércoles, el IFO alemán podría sorprender positivamente tras el buen dato reciente del ZEW.
El jueves, en Estados Unidos, se conocerán la confirmación del PIB del primer trimestre, el deflactor del consumo privado y los pedidos de bienes duraderos. El PCE podría repuntar, pero el mercado ya cuenta con ese riesgo después del último dato de inflación.
La ausencia de obstáculos claros favorece una semana de consolidación o avances suaves, más por inercia que por nuevos catalizadores.
En conjunto, la lectura sigue siendo positiva. Las bolsas han dejado atrás varias incertidumbres inmediatas, los bonos no están generando una presión excesiva y el petróleo ha moderado su amenaza. Con unos resultados corporativos sólidos y expectativas en revisión al alza, el mercado mantiene una estructura favorable.
La conclusión es sencilla: salvo sorpresa negativa, esta semana debería estar dominada por una digestión tranquila, con bolsas consolidando o avanzando de forma suave. El riesgo no ha desaparecido, pero por ahora tampoco hay un obstáculo visible que obligue a cambiar el sesgo de fondo.