Wall Street apunta a una apertura prudente mientras el petróleo vuelve a superar los 100 dólares
- Wall Street apunta a una apertura ligeramente bajista por el nuevo repunte del petróleo.
- La cancelación de las conversaciones con Irán vuelve a poner el foco en el estrecho de Ormuz.
- La semana será decisiva por resultados de grandes tecnológicas, reunión de la Fed y PIB de EE.UU.
Los futuros de Wall Street apuntan a una apertura moderadamente negativa este lunes, en un mercado condicionado de nuevo por el repunte del petróleo y la incertidumbre geopolítica en torno a Irán. Los futuros del S&P 500 ceden alrededor de un 0,1%, los del Dow Jones retroceden un 0,2% y los del Nasdaq 100 apenas bajan un 0,05%.
El petróleo vuelve a presionar a los mercados
El movimiento más relevante llega desde el mercado energético. El West Texas Intermediate avanza cerca de un 2%, hasta los 96,55 dólares por barril, mientras que el Brent supera de nuevo los 101 dólares por barril, tras subir más de un 2%.
La subida se produce después de que el presidente Donald Trump cancelara los planes para que enviados estadounidenses viajaran a Islamabad con el objetivo de mantener conversaciones de paz con Irán. La decisión enfría las expectativas de una distensión rápida y vuelve a elevar la prima de riesgo en el crudo.
El mercado vuelve a enfrentarse al mismo dilema: cualquier señal de bloqueo diplomático con Irán se traduce casi de inmediato en presión alcista sobre el petróleo y cautela en la renta variable.
Ormuz sigue siendo el punto crítico
La tensión se intensifica tras una información de Axios publicada el domingo por la noche, según la cual Teherán habría propuesto a Washington reabrir el estrecho de Ormuz a cambio de aplazar las conversaciones sobre sus capacidades nucleares.
El planteamiento podría ofrecer a Estados Unidos una salida táctica si su prioridad inmediata es reabrir la ruta marítima. Sin embargo, desde Goldman Sachs, Rich Privorotsky advierte de que la propuesta sería difícil de aceptar si implica que los flujos energéticos siguen pasando por una ruta bajo control iraní.
La cuestión de fondo es que Ormuz continúa siendo el principal factor de riesgo para el mercado energético. Mientras no haya una solución creíble y verificable sobre la seguridad del tránsito marítimo, el petróleo seguirá reaccionando con fuerza a cualquier noticia diplomática.
Semana clave para resultados, Fed y PIB
Más allá del petróleo, los inversores afrontan una semana especialmente cargada de referencias. El miércoles publicarán resultados algunas de las compañías más influyentes del mercado: Alphabet, Amazon, Meta y Microsoft. Sus cifras serán decisivas para comprobar si el reciente liderazgo de las grandes tecnológicas tiene respaldo real en beneficios, márgenes e inteligencia artificial.
Ese mismo día se celebrará también la última reunión de Jerome Powell como presidente de la Reserva Federal. El mercado descuenta que los tipos se mantendrán en el rango actual del 3,50% al 3,75%, por lo que el foco estará en el tono del comunicado y en cualquier señal sobre los próximos movimientos de política monetaria.
El jueves se conocerá además el dato de PIB del primer trimestre en Estados Unidos, otra referencia importante para medir la resistencia de la economía en un entorno de tipos todavía altos, energía más cara y elevada incertidumbre geopolítica.
La combinación de petróleo por encima de 100 dólares, resultados tecnológicos y reunión de la Fed convierte esta semana en una prueba relevante para el rally de Wall Street.
Lectura de mercado
La caída moderada de los futuros no apunta, por ahora, a una pérdida clara de control del mercado. Sin embargo, sí refleja una mayor prudencia tras las recientes subidas de los índices estadounidenses. El S&P 500 y el Nasdaq han alcanzado máximos históricos, pero el equilibrio sigue siendo frágil si el petróleo se mantiene al alza.
Para los inversores, el mensaje es doble. Por un lado, las grandes tecnológicas siguen siendo el principal soporte del mercado. Por otro, la geopolítica y la energía pueden condicionar rápidamente las expectativas de inflación, tipos y beneficios empresariales.
En resumen, Wall Street arranca la semana con tono prudente. El mercado no está entrando en pánico, pero tampoco puede ignorar que el conflicto con Irán, el cierre parcial de Ormuz y el repunte del crudo siguen siendo los grandes riesgos inmediatos para la renta variable.