Wall Street apuesta a que Trump no pondrá en riesgo el rally bursátil

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Capitalbolsa | 10 jul, 2026 12:19
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Puntos clave
  • Wall Street sigue apostando por nuevas subidas, pese a la tensión en Oriente Medio.
  • El mercado cree que Trump no quiere poner en peligro el impulso alcista de la bolsa.
  • El principal riesgo sería una escalada prolongada entre Estados Unidos e Irán que disparase de nuevo el petróleo.

Wall Street sigue confiando en que la bolsa estadounidense pueda continuar subiendo, a pesar de los últimos ataques en Oriente Medio y de la tensión entre Estados Unidos e Irán. La razón principal es sencilla: los inversores creen que Donald Trump no quiere dañar el buen momento del mercado bursátil.

Los principales índices estadounidenses han marcado nuevos máximos este año, impulsados en buena medida por el interés de los inversores en las compañías vinculadas a la inteligencia artificial. El S&P 500 acumula una subida superior al 9% en 2026, mientras que el Dow Jones avanza alrededor del 8,9% y el Nasdaq Composite gana cerca del 11%.

La sesión del jueves volvió a mostrar esa resistencia. Las bolsas estadounidenses lograron recuperar buena parte de las pérdidas de la jornada anterior, provocadas inicialmente por el repunte del petróleo después de que Trump afirmara que el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán estaba “terminado”.

El mercado parte de una premisa clara: Trump no quiere romper el impulso alcista de Wall Street.

Según Max Layton, estratega de Citigroup, el presidente estadounidense ha mostrado históricamente una clara preferencia por unos precios bursátiles fuertes y unos mercados de bonos estables. Esa es la base de la visión de Citi: que Trump volverá a la negociación en un plazo relativamente corto para evitar una perturbación mayor en los mercados.

El propio Trump afirmó el miércoles por la noche que Irán había llamado para intentar alcanzar un acuerdo tras los ataques estadounidenses. El presidente aseguró que Estados Unidos ya había logrado una victoria militar, aunque también expresó dudas sobre si Teherán cumpliría un eventual pacto.

El petróleo se estabiliza y los inversores respiran

Uno de los factores que ayudó a calmar al mercado fue la estabilización del crudo. Tanto el petróleo estadounidense como el Brent cotizaban ligeramente a la baja el jueves, después de las fuertes subidas previas provocadas por el aumento de la tensión geopolítica.

Los bonos también enviaron una señal de relativa calma, con los rendimientos del Tesoro estadounidense prácticamente sin cambios. Para Wall Street, esta combinación de petróleo estabilizado y bonos tranquilos resulta clave para evitar una corrección más profunda.

Durante sus dos mandatos, Trump ha utilizado con frecuencia el comportamiento de la bolsa como referencia del éxito de sus políticas económicas. Bajo sus presidencias, los principales índices estadounidenses han alcanzado máximos históricos, aunque no sin episodios de volatilidad.

La gran duda: si la tensión será temporal o duradera

La lectura dominante en el mercado es que el último estallido de violencia en Oriente Medio no derivará en una escalada prolongada. Adam Crisafulli, de Vital Knowledge, resume la visión actual señalando que los inversores esperan que el episodio más reciente haya concluido.

Sin embargo, el riesgo no ha desaparecido. Una prolongación del conflicto entre Estados Unidos e Irán podría alterar el equilibrio actual, impulsar de nuevo los precios del petróleo, elevar las expectativas de inflación y presionar tanto a la renta variable como a la deuda.

La bolsa puede convivir con tensión geopolítica, pero no con una crisis energética prolongada.

La diferencia entre un episodio limitado y una crisis duradera es fundamental. Si Trump retoma pronto la negociación y el petróleo se mantiene contenido, Wall Street podría seguir centrado en los factores que han impulsado la subida de este año: inteligencia artificial, beneficios empresariales y expectativas de crecimiento.

Por el contrario, si el conflicto se intensifica y afecta al suministro energético, el mercado podría verse obligado a revisar su escenario. Una subida persistente del crudo tendría implicaciones directas sobre la inflación, los márgenes empresariales, el consumo y las expectativas de tipos de interés.

Lectura para el inversor

La conclusión es que Wall Street está apostando a que Trump no permitirá que la crisis geopolítica descarrile el mercado alcista. Los inversores creen que el presidente estadounidense tiene incentivos claros para evitar una perturbación prolongada en la bolsa, especialmente en un año en el que los índices han vuelto a marcar máximos.

De momento, la reacción del mercado parece respaldar esa tesis. Las bolsas han recuperado terreno, el petróleo se ha estabilizado y los bonos no reflejan una huida intensa hacia la seguridad. Pero la situación sigue siendo frágil.

En resumen, el mercado mantiene su confianza en la capacidad de Wall Street para seguir avanzando, pero esa confianza depende de una condición importante: que la tensión entre Estados Unidos e Irán no se convierta en una crisis energética de mayor duración. Si el conflicto se contiene, la bolsa podría volver a mirar hacia la inteligencia artificial y los beneficios empresariales. Si se prolonga, el petróleo volverá a mandar.

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