¿Un final de semana más tranquilo para los mercados?
- Estados Unidos e Irán evitan por ahora una escalada militar mayor.
- El estrecho de Ormuz continúa prácticamente cerrado.
- El petróleo rebota y Wall Street intenta recuperar terreno.
Los mercados podrían cerrar la semana con un tono algo más tranquilo después de varias sesiones marcadas por la tensión entre Estados Unidos e Irán. Aunque los ataques continúan, ninguna de las dos partes parece interesada, por ahora, en llevar el conflicto a una fase de confrontación mucho más amplia.
El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó recientemente que el alto el fuego estaba “terminado”, pero esta declaración no ha desembocado todavía en una escalada inmediata. Washington y Teherán siguen intercambiando golpes, aunque ambos parecen estar evitando cruzar determinadas líneas que podrían provocar una ruptura completa de las relaciones.
La tensión baja, pero el riesgo sigue presente
La situación continúa siendo delicada. Cualquier operación militar de mayor envergadura podría volver a disparar la aversión al riesgo y provocar movimientos bruscos en el petróleo, las bolsas y los activos refugio.
Una de las señales más constructivas de la jornada es la posibilidad de que las conversaciones sobre el programa nuclear y el enriquecimiento de uranio puedan continuar, según declaraciones atribuidas a un funcionario estadounidense.
Sin embargo, el estrecho de Ormuz permanece prácticamente cerrado de facto, con el tráfico marítimo muy reducido. Esta situación continúa amenazando el suministro energético y las cadenas internacionales de transporte.
Al mismo tiempo, ninguna de las partes parece especialmente dispuesta a retomar de inmediato las negociaciones. El resultado es una especie de punto muerto: no existe una verdadera distensión diplomática, pero tampoco una voluntad clara de intensificar la guerra.
El petróleo se encamina a cerrar la semana al alza
Los precios del crudo reaccionan a esta combinación de tensión contenida y riesgo persistente sobre el suministro. El West Texas Intermediate sube alrededor de un 0,6% y cotiza cerca de los 72,50 dólares por barril.
El petróleo se dispone así a romper una racha de cuatro semanas consecutivas de descensos. A pesar del retroceso registrado durante la sesión anterior, el avance semanal se aproxima al 6%.
El comportamiento del crudo refleja que los inversores todavía asignan una prima de riesgo importante a la situación en Oriente Medio, especialmente mientras el tráfico por Ormuz continúe alterado.
Wall Street intenta recuperar la estabilidad
Las bolsas estadounidenses lograron mantener el rebote en la sesión anterior, apoyadas principalmente por las compañías tecnológicas.
En el conjunto de la semana, el S&P 500 avanza aproximadamente un 0,8%, mientras que el Nasdaq gana cerca de un 1,4%. Los inversores tratan de recuperar parte de la estabilidad perdida después del débil comportamiento registrado durante junio.
Los futuros estadounidenses muestran, no obstante, una mayor cautela antes de la apertura europea. Los futuros del S&P 500 ceden alrededor de un 0,1%, mientras que los del Nasdaq retroceden un 0,2%.
El dólar pierde terreno frente al yen
En el mercado de divisas, el dólar cotiza ligeramente a la baja. El movimiento más destacado se produce frente al yen japonés, con el cruce USD/JPY retrocediendo alrededor de un 0,5% hasta la zona de 161,60.
El fortalecimiento del yen se produce después de unas declaraciones de la ministra japonesa de Finanzas, Katayama, que han vuelto a aumentar la atención del mercado sobre una posible intervención para frenar la debilidad de la moneda japonesa.
En conjunto, los mercados parecen encaminarse hacia un cierre semanal más calmado. Sin embargo, esta estabilidad depende en gran medida de que Estados Unidos e Irán continúen evitando una escalada militar. La situación sigue siendo frágil y cualquier nuevo ataque podría alterar rápidamente el equilibrio actual.