La peligrosa divergencia entre el VIX y el Nasdaq que inquieta al dinero inteligente

CapitalBolsa
Capitalbolsa | 10 jul, 2026 11:03
volatilidadcb80111
Puntos clave
  • El VIX se mantiene contenido, pero la volatilidad del Nasdaq permanece anormalmente elevada.
  • La divergencia podría resolverse con una calma tecnológica o mediante una corrección brusca de las bolsas.
  • Los indicadores técnicos ofrecen señales mixtas y aconsejan mantener coberturas limitadas.

Los inversores continúan plenamente instalados en el mercado alcista, pero bajo la superficie está apareciendo una señal que empieza a inquietar a algunos de los operadores especializados en volatilidad.

Mientras el VIX, conocido como el indicador del miedo de Wall Street, se mantiene cerca de niveles relativamente bajos, el VXN, que mide la volatilidad esperada del Nasdaq 100, permanece sensiblemente más elevado.

Lawrence G. McMillan advierte en un análisis publicado en MarketWatch de que la diferencia entre ambos indicadores ha alcanzado niveles poco habituales. Esta divergencia sugiere que el mercado está mostrando una calma aparente en el conjunto del S&P 500, mientras los inversores anticipan movimientos mucho más intensos en las grandes compañías tecnológicas.

Dos posibles formas de cerrar la divergencia

La distancia entre el VIX y el VXN no debería mantenerse indefinidamente. Ambos indicadores acabarán convergiendo, aunque la forma en la que lo hagan será determinante para el mercado.

El escenario más benigno consistiría en una reducción de la volatilidad de los valores tecnológicos. Si el Nasdaq 100 logra estabilizarse, el VXN podría descender progresivamente hasta aproximarse a los niveles del VIX.

La alternativa sería mucho más negativa. Una corrección generalizada de las bolsas podría provocar una subida abrupta del VIX hasta los niveles que actualmente refleja la volatilidad del Nasdaq.

La aparente tranquilidad del VIX contrasta con la tensión acumulada en las grandes tecnológicas del Nasdaq.

Este segundo escenario es el que preocupa a determinados fondos y operadores especializados. Una configuración similar se produjo entre finales de julio y comienzos de agosto de 2024, antes de que el VIX registrara una subida muy pronunciada.

Aquel movimiento coincidió con una menor liquidez en las opciones del S&P 500 y posteriormente fue relacionado con el cierre de posiciones financiadas mediante el denominado carry trade del yen japonés.

¿Tiene sentido cubrir la cartera?

McMillan considera que la divergencia justifica estudiar coberturas de bajo coste frente a una posible explosión de la volatilidad.

Entre las alternativas menciona la compra de opciones de compra sobre el VIX o sobre productos vinculados a sus futuros, así como opciones de venta o estrategias bajistas limitadas sobre el S&P 500, el SPY o el QQQ.

El objetivo no sería apostar por una caída inminente del mercado, sino mantener una protección pequeña ante un movimiento adverso de gran magnitud.

Estas operaciones presentan, no obstante, un riesgo claro: si la volatilidad no repunta antes del vencimiento, la prima pagada por las opciones puede perderse por completo.

El riesgo de los productos apalancados sobre volatilidad

El análisis propone concretamente una posición mediante opciones sobre UVIX, un fondo cotizado diseñado para amplificar los movimientos de los futuros del VIX.

Sin embargo, este tipo de instrumentos no replica de forma exacta el comportamiento diario del indicador. UVIX invierte en futuros del VIX, que suelen cotizar por encima del índice al contado cuando el mercado está tranquilo.

Esa diferencia genera un deterioro progresivo del valor del producto con el paso del tiempo. Solo una subida rápida y suficientemente intensa de la volatilidad puede compensar ese efecto negativo.

Por ello, se trata de instrumentos especulativos y de riesgo elevado, apropiados únicamente para posiciones pequeñas y horizontes temporales muy definidos.

El S&P 500 sigue atrapado en un rango

Desde el punto de vista técnico, el S&P 500 continúa moviéndose dentro de una formación triangular y todavía no ha logrado confirmar una ruptura alcista.

Después de mostrar fortaleza al comienzo de la semana, el índice volvió a situarse dentro de ese rango. McMillan identifica un soporte relevante alrededor de los 7.300 puntos. Una ruptura sostenida por debajo de esa zona empeoraría claramente el escenario técnico.

Por arriba, las principales resistencias se sitúan en torno a los 7.550 puntos y en la franja comprendida entre 7.600 y 7.620 puntos, donde se encuentran los máximos históricos.

Los indicadores envían señales contradictorias

Los ratios de opciones de venta frente a opciones de compra sobre acciones continúan aumentando, lo que mantiene activa una señal bajista. Este indicador seguirá apuntando a un deterioro del mercado mientras no alcance un máximo y comience a descender.

En cambio, las señales directamente relacionadas con el VIX todavía son favorables para las bolsas. La tendencia descendente del indicador y las señales de compra surgidas tras sus últimos picos de volatilidad se mantienen vigentes.

Según el análisis, esta lectura seguirá siendo positiva mientras el VIX no cierre por encima de 19 puntos durante dos sesiones consecutivas.

La estructura temporal de los futuros de volatilidad también continúa siendo constructiva para la renta variable, con los vencimientos más lejanos cotizando por encima de los contratos próximos y con una prima significativa de los futuros respecto al VIX al contado.

Una advertencia, no una señal definitiva de venta

La divergencia entre el VIX y el VXN no implica necesariamente que una caída de las bolsas sea inminente. El desequilibrio también podría corregirse mediante una estabilización de los grandes valores tecnológicos.

Sin embargo, sí revela que el mercado no es tan tranquilo como sugiere el nivel general del VIX. La elevada volatilidad implícita del Nasdaq refleja dudas sobre la sostenibilidad de las valoraciones, los resultados empresariales y la concentración de las subidas en un número reducido de compañías.

La conclusión de McMillan es que la tendencia de fondo todavía puede considerarse favorable, pero la combinación de complacencia, señales técnicas contradictorias y tensión en el Nasdaq aconseja no descartar una cobertura limitada frente a un posible aumento brusco de la volatilidad.

contador