El Dow Jones se encamina a una pérdida de más de 300 puntos en su apertura, mientras que el Nasdaq y el S&P 500 se dirigen hacia una caída debido al aumento de los rendimientos de los bonos.
- Wall Street apunta a una apertura claramente bajista, con el Dow Jones encaminado a perder más de 300 puntos.
- El repunte de los bonos, con el Treasury a 10 años por encima del 4,5%, vuelve a presionar a la renta variable.
- El petróleo se dispara tras la falta de acuerdo en la cumbre Trump-Xi para frenar la guerra con Irán.
El tono de mercado se deteriora antes de la apertura de Wall Street. Según Barbara Kollmeyer, los futuros estadounidenses anticipan una sesión de fuertes caídas, con el Dow Jones Industrial Average encaminado a perder más de 300 puntos en los primeros compases.
Los futuros del S&P 500 retroceden alrededor de un 1%, los del Dow Jones caen un 0,6% y los del Nasdaq-100 bajan cerca de un 1,6%, reflejando una presión especialmente intensa sobre los valores tecnológicos y de crecimiento.
Los bonos vuelven a marcar el ritmo
El principal factor de presión vuelve a estar en el mercado de deuda. La rentabilidad del bono estadounidense a 10 años ha superado el 4,5%, en un movimiento que refleja el creciente temor a que las presiones inflacionistas derivadas del conflicto con Irán compliquen cualquier recorte de tipos por parte de la Reserva Federal.
Para las bolsas, este repunte de las TIRes es especialmente incómodo. Los tipos largos más altos reducen el atractivo relativo de la renta variable, encarecen la financiación y castigan con más fuerza a las compañías de mayor crecimiento, especialmente las tecnológicas.
El mercado empieza a asumir que el problema no es solo geopolítico. Si el petróleo mantiene la presión sobre la inflación, la Fed tendrá mucho menos margen para aliviar las condiciones financieras.
El petróleo se dispara tras la cumbre Trump-Xi
El crudo vuelve a ser el gran foco de tensión. La cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping no ha producido un acuerdo para detener la guerra con Irán, lo que ha reactivado las compras en petróleo. El WTI sube cerca de un 4%, hasta los 104,97 dólares por barril, mientras el Brent avanza más de un 3,6%, hasta los 109,06 dólares.
El repunte del crudo refuerza el miedo a una inflación energética más persistente. Además, aumenta la presión sobre consumidores, empresas y bancos centrales, justo cuando el mercado venía descontando un escenario más benigno para los tipos.
Trump endurece el tono con Irán
La tensión aumentó después de que Trump afirmara en una entrevista con Fox News que se estaba quedando sin paciencia con Irán. También señaló que la apertura del estrecho de Ormuz era más importante para China y los aliados del Golfo, aunque posteriormente matizó que Estados Unidos también quiere que la vía marítima vuelva a abrirse.
El mercado interpreta estas declaraciones como una señal de que el riesgo de prolongación del conflicto sigue siendo elevado. Sin un avance diplomático claro, los inversores optan por reducir exposición a riesgo antes de una sesión que puede venir marcada por petróleo al alza, bonos tensionados y presión sobre tecnología.
La combinación es claramente negativa para la renta variable: petróleo cerca de 110 dólares, bono a 10 años por encima del 4,5% y una Fed con menos margen para recortar. En ese contexto, el rally reciente queda más expuesto a recogidas de beneficios.
En conjunto, Wall Street afronta una apertura defensiva. La falta de avances sobre Irán tras la cumbre Trump-Xi, el nuevo salto del petróleo y el repunte de las rentabilidades están obligando al mercado a reconsiderar la sostenibilidad del movimiento alcista reciente.