Wall Street vuelve a soñar: el Nasdaq marca récord tras la mejora del frente geopolítico
- El Nasdaq ha vuelto a marcar máximos históricos tras cinco meses apoyado en la mejora del sentimiento geopolítico.
- Giuseppe Dellamotta vincula el movimiento al optimismo por un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán y al regreso del FOMO.
- Mientras siga vigente el alto el fuego, el sesgo de fondo continúa siendo alcista, aunque el mercado sigue muy expuesto a titulares.
El Nasdaq ha vuelto a terreno inexplorado. Después de cinco meses sin nuevos máximos, el índice tecnológico ha retomado la tendencia alcista en un movimiento que refleja algo más que fortaleza técnica: refleja un cambio brusco en la narrativa macro. Según explica Giuseppe Dellamotta, la mejora del tono entre Estados Unidos e Irán ha llevado al mercado a deshacer parte del castigo previo, revalorizando al alza las expectativas de crecimiento y devolviendo al primer plano el miedo a quedarse fuera.
Geopolítica, crecimiento y vuelta del apetito por riesgo
La idea central que plantea Giuseppe Dellamotta es clara: durante las semanas de mayor tensión bélica, el mercado descontó un deterioro del crecimiento y castigó especialmente a los activos de riesgo. Ahora, con el alto el fuego aún vigente y con el flujo de noticias apuntando a avances en las conversaciones, ese escenario se está corrigiendo con fuerza.
El resultado ha sido una subida muy intensa del Nasdaq, alimentada no solo por el alivio geopolítico, sino también por el regreso del FOMO. Es decir, muchos inversores han pasado de temer una recaída a temer quedarse fuera de una nueva pata alcista. Esa transición psicológica suele acelerar los movimientos, pero también vuelve al mercado más sensible a cualquier decepción.
La lectura técnica sigue siendo constructiva
En el gráfico diario, Giuseppe Dellamotta destaca que el Nasdaq ha roto al alza y se ha instalado en máximos históricos tras un rebote muy agresivo desde comienzos de abril. La zona de los 26.400 puntos aparece ahora como primer nivel importante a vigilar. Mientras el índice se mantenga por encima, el mercado conserva el control comprador. Si ese nivel se pierde, se abriría la puerta a una corrección más profunda hacia los 25.500 puntos.
La situación, por tanto, sigue siendo favorable para los alcistas, aunque no especialmente cómoda para nuevas entradas en persecución. Después de una subida tan vertical, comprar en máximos siempre implica una peor ecuación rentabilidad-riesgo que hacerlo tras un retroceso ordenado.
Las líneas de tendencia mandan en 4 horas y 1 hora
En marcos temporales más cortos, el análisis sigue apuntando a un mercado técnicamente sano. En el gráfico de 4 horas, varias líneas de tendencia actúan como soportes dinámicos para los compradores. Si el índice se enfría desde los máximos, lo razonable sería ver intentos de apoyo sobre esas directrices antes de pensar en un giro más serio.
En el gráfico de 1 hora, además, aparece una línea de tendencia menor que define el impulso alcista de muy corto plazo. Mientras esa estructura siga intacta, el sesgo operativo continúa siendo favorable a nuevos máximos. Solo una ruptura clara de esas directrices daría algo más de ventaja táctica a los vendedores para buscar una consolidación más amplia.
Los próximos catalizadores siguen fuera de la macro tradicional
Aunque hoy se publiquen las cifras de solicitudes de subsidio por desempleo en Estados Unidos, el foco real del mercado sigue estando en otro sitio. Tal y como subraya Giuseppe Dellamotta, la atención continúa girando casi por completo en torno a las relaciones entre Washington y Teherán. Esa es la variable que está marcando el precio del riesgo.
Nosotros lo resumiríamos así: el Nasdaq está fuerte, pero esa fuerza depende de un equilibrio muy concreto. Mientras el alto el fuego se mantenga y las negociaciones no se rompan, el sesgo seguirá siendo alcista. Pero conviene no confundir un mercado fuerte con un mercado estable. Ahora mismo, una sola noticia puede volver a mover mucho más que cualquier dato económico.