Se reactiva la rotación: los inversores abandonan el ‘value’ y vuelven al ‘growth
Según el estratega Jules Rimmer, la caída reciente en los rendimientos de los bonos públicos ha vuelto a inclinar la balanza a favor de las acciones de crecimiento, en detrimento de los valores de carácter más defensivo o de valoración barata.
El mes de octubre marcó un punto de inflexión: conforme descendieron los rendimientos en EE. UU., Reino Unido y Europa, los inversores volvieron a preferir compañías con potencial de expansión y márgenes elevados, una tendencia que podría consolidarse de cara a 2026.
El analista de Panmure Liberum, Joachim Klement, señala que esta dinámica se explica más por los movimientos en el mercado de bonos que por las expectativas de beneficios. Durante octubre, el rendimiento del bono estadounidense a diez años descendió por debajo del 4%, y ese ajuste bastó para que las acciones de valor —tradicionalmente beneficiadas por tipos altos— quedaran rezagadas un 1,9%, tanto en métricas de PER como de valor contable. En cambio, las compañías con mayor impulso en beneficios por acción repuntaron un 1,4%, y las de alto dividendo cedieron un 1,5%.
En palabras de Rimmer, la rotación refleja un patrón clásico: “cuando los tipos caen, el mercado premia el crecimiento; cuando suben, vuelve a valorar los flujos estables”. A su juicio, las empresas orientadas al crecimiento serán la apuesta más sólida para 2026, especialmente en entornos donde las expectativas de tipos siguen moderándose.
De hecho, Klement recuerda que en Estados Unidos, durante la década posterior a 2012, los valores de crecimiento dominaron ante una política monetaria ultraexpansiva. La situación cambió en 2022 con el repunte inflacionario, cuando los valores de descuento recuperaron terreno, pero los movimientos de octubre sugieren que el ciclo podría estar girando nuevamente hacia el crecimiento.
A pesar de los nuevos máximos del S&P 500, Panmure Liberum no detecta síntomas de euforia irracional. Su indicador de sentimiento minorista ha regresado a niveles neutrales, lo que para Klement sugiere que el mercado estadounidense se mantiene ligeramente infravalorado en relación con los fundamentales, un matiz que podría seguir apoyando a las compañías con proyección de beneficios sólida.
En el plano sectorial, los mayores incrementos en previsiones de beneficios durante octubre se concentraron en recursos naturales, banca y servicios financieros, según Rimmer, mientras que en Europa la caída de las rentabilidades tras la volatilidad del verano —especialmente en Francia— provocó que los valores de crecimiento superaran a los de valor en 80 puntos básicos, revirtiendo una tendencia iniciada en 2021.
Por otro lado, el estratega destaca un elemento adicional de apoyo para los valores de crecimiento: la reapertura gradual del mercado de salidas a bolsa en Reino Unido. Tras varios años prácticamente paralizado, 2025 ya ha registrado tres operaciones que han recaudado más de 850 millones de libras, superando todo el volumen del año anterior. Esta reactivación, unida al buen desempeño de los valores de impulso, sugiere un entorno de mayor apetito por riesgo selectivo.
En síntesis, Jules Rimmer concluye que la reciente caída de los rendimientos soberanos marca un punto de inflexión en el estilo dominante del mercado: el foco vuelve a desplazarse desde el valor hacia el crecimiento, y los inversores deberían considerar esta rotación como una oportunidad para reequilibrar sus carteras de cara a 2026.