Las acciones de Intel son muy baratas en comparación con las de TSMC, y este analista recomienda "comprar" ahora

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Capitalbolsa | 09 ene, 2026 15:15 - Actualizado: 14:21
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Puntos clave
  • Intel vuelve a ganar apoyos tras años de escepticismo del mercado.
  • El negocio de foundry empieza a verse como un activo estratégico, no solo como un lastre.
  • La valoración sigue muy por debajo de sus comparables, especialmente frente a TSMC.

Intel ha sido, durante años, uno de los valores más discutidos —y castigados— del sector tecnológico. Sin embargo, el inicio de 2026 está trayendo un cambio relevante en el relato. Tras firmar uno de sus mejores ejercicios bursátiles en décadas, algunos analistas empiezan a pensar que la historia todavía no ha terminado.

Melius Research ha dado un paso al frente y ha elevado su recomendación sobre Intel a comprar, con un potencial adicional cercano al 27%. El argumento central no está tanto en el negocio tradicional de procesadores, sino en algo que durante mucho tiempo fue visto como un problema: su negocio de fabricación para terceros, la llamada foundry.

Clave del cambio: el mercado empieza a valorar la foundry de Intel como un activo estratégico en un mundo cada vez más obsesionado con la soberanía tecnológica.

La foundry empieza a ganar credibilidad

Intel está trabajando en su tecnología de proceso 14A, que, a diferencia de generaciones anteriores, estaría mucho más orientada a clientes externos y no solo a productos propios. La expectativa es que este nodo resulte más atractivo para grandes diseñadores de chips que buscan diversificar riesgos y reducir dependencia geográfica.

En ese contexto, no pasa desapercibido que nombres de primer nivel del sector vean a Intel como un socio cada vez más viable. A medio plazo, el mercado empieza a contemplar que grandes compañías tecnológicas puedan fabricar parte de sus chips en las instalaciones de Intel, algo que hace apenas unos años parecía impensable.

Una valoración que sigue jugando a favor

Uno de los argumentos más potentes a favor de Intel es su valoración relativa. Incluso tras la fuerte subida de los últimos meses, la acción sigue cotizando a múltiplos muy inferiores a los de su gran rival en fabricación de semiconductores. El nuevo precio objetivo planteado por Melius se basa en una valoración cercana a dos veces valor en libros, que sigue siendo una fracción de lo que el mercado paga por otros actores del sector.

La tesis no es que Intel vaya a igualar a sus competidores en rentabilidad o eficiencia de la noche a la mañana, sino que el mercado podría empezar a reconocer progresivamente el valor de unos activos industriales únicos en Estados Unidos.

Lectura clara: no hace falta que todo salga perfecto para que la acción suba; basta con que el mercado deje de descontar el peor escenario.

Riesgos que siguen ahí

Eso no significa que Intel esté libre de riesgos. El negocio de PC sigue bajo presión y el encarecimiento de ciertos componentes podría afectar a la demanda en 2026. Además, la foundry todavía pierde dinero y necesita demostrar que puede atraer clientes de forma recurrente y rentable.

Pero el enfoque del mercado parece estar cambiando: de fijarse únicamente en los problemas actuales a empezar a descontar el valor estratégico de largo plazo.

Conclusión: Intel ya no es solo una historia de reestructuración defensiva. Si su negocio de fabricación empieza a ganar respeto, la acción todavía tiene recorrido, especialmente desde una óptica de valoración relativa.

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