Estados Unidos podría apostar por la computación cuántica
La administración Trump está considerando la posibilidad de adquirir participaciones en compañías dedicadas a la computación cuántica, entre las que se encuentran D-Wave Quantum, IonQ, Rigetti Computing y Quantum Computing Inc., según reporta MarketWatch basándose en información del Wall Street Journal. Esta iniciativa forma parte de un esfuerzo más amplio por consolidar la seguridad nacional y mantener la supremacía tecnológica en sectores estratégicos.
La computación cuántica promete transformar múltiples industrias. Al aprovechar principios de la mecánica cuántica, estos sistemas pueden procesar información a velocidades que superan ampliamente a las computadoras tradicionales. Sus aplicaciones potenciales abarcan desde el descubrimiento de fármacos y materiales hasta la criptografía, un cambio que algunos analistas de Bank of America comparan con un avance tan revolucionario como el dominio del fuego en la historia de la humanidad.
Sin embargo, el sector todavía enfrenta obstáculos significativos. Los sistemas actuales presentan una alta propensión a errores, lo que limita su rendimiento práctico. Además, muchas de las compañías que lideran este ámbito aún no son rentables: IonQ proyecta pérdidas de 500 millones de dólares este año frente a ingresos de 90 millones, mientras que D-Wave espera perder 230 millones, según datos recopilados por MarketWatch.
A pesar de estos retos, el entusiasmo del mercado por la computación cuántica ha sido notable. Durante 2025, las acciones de IonQ han subido un 873%, Rigetti un 4.174% y D-Wave un 2.811%, reflejando el interés de los inversores en tecnologías con alto potencial disruptivo (MarketWatch, octubre 2025).
La posible inversión gubernamental no sería inédita. En años recientes, Estados Unidos ha adquirido participaciones en empresas consideradas críticas para la seguridad y el liderazgo tecnológico, como Intel y MP Materials. Esta estrategia subraya la intención de la administración de mantener una ventaja competitiva en industrias emergentes que podrían redefinir la economía y la defensa nacional.
En definitiva, la computación cuántica no solo representa un avance científico de gran alcance, sino también un área donde la acción estratégica del Estado puede marcar la diferencia entre liderar o rezagarse en la próxima era tecnológica.