El mercado tiembla ante Nvidia: la cobertura más utilizada por los gestores para blindarse del riesgo
Según el análisis publicado por CNBC Pro, el estratega Todd Gordon plantea una cobertura tipo “seguro de desastre” ante la posibilidad —por remota que parezca— de que los resultados de Nvidia decepcionen al mercado.
Gordon explica que la situación de fondo sigue siendo compleja: volatilidad elevada, incertidumbre por el cierre de Gobierno estadounidense y una temporada de resultados donde cualquier tropiezo de un gran valor tecnológico puede amplificar los movimientos.
En su visita reciente al parqué neoyorquino, comenta que el ánimo del mercado es errático y extremadamente sensible. Nvidia presentará cifras del tercer trimestre con expectativas casi imposibles: beneficios GAAP proyectados en torno a 1,20 dólares por acción, lo que implicaría un avance fuerte respecto al trimestre previo, y unos ingresos cercanos a 60.000 millones. Según recuerda el artículo original de CNBC, el mercado ha tratado estos resultados como un “evento nacional”, dada la influencia de Nvidia sobre el Nasdaq y el conjunto del sector.
Gordon destaca que el gráfico de Nvidia sigue apoyado mientras la cotización se mantenga por encima de la zona de 185–175 dólares, que ha servido como soporte técnico desde agosto. El descenso reciente se ha producido con volúmenes decrecientes, más por falta de convicción compradora que por ventas agresivas. Aun así, el propio analista advierte que, si el mercado decide castigar a la compañía incluso en caso de resultado sólido —o peor aún, si la guía futura se recorta—, el precio podría quebrar ese soporte e iniciar una fase correctiva que lleve la acción hacia niveles cercanos a 170 o incluso 164 dólares.
En paralelo, el artículo de CNBC explica que Gordon emplea un enfoque similar en el índice Nasdaq 100 a través del ETF QQQ, donde identifica un rango equivalente de soporte entre 595 y 585 puntos. Una reacción negativa a los resultados de Nvidia podría activar una caída técnica hacia la zona de 560.
Para cubrir esa eventualidad, Gordon describe una estructura de opciones sencilla: comprar una put del QQQ con vencimiento mensual de diciembre en el nivel 580 y vender simultáneamente la put 560. El coste aproximado sería 4,75 dólares por contrato, con un riesgo máximo limitado a ese importe y un beneficio potencial que puede acercarse a los 1.500 dólares si se alcanza la zona baja del rango. Como recuerda en el reportaje CNBC, la idea es dimensionar el tamaño de la cobertura en función del impacto estimado de una caída adicional del Nasdaq del orden del 6%.
El analista insiste en que este tipo de coberturas están pensadas para proteger carteras que han tardado meses en construirse y que pueden sufrir movimientos bruscos en escenarios donde un único valor —Nvidia— concentra una porción muy significativa del sentimiento de mercado. Según CNBC, Gordon mantiene posiciones tanto en QQQ como en Nvidia a través de su firma Inside Edge Capital.