Trump enfría la tensión con Irán y el crudo cae más de un 4%
- El petróleo cae con fuerza tras relajarse el riesgo geopolítico entre EE. UU. e Irán.
- Las conversaciones diplomáticas reducen el temor a un shock de oferta.
- Mayor suministro y disciplina de la OPEP+ ayudan a contener los precios.
El mercado del petróleo ha arrancado la semana con fuertes descensos, después de que se rebajaran de forma significativa los temores a un shock de suministro. Las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, apuntando a avances en los contactos con Irán, han servido de catalizador para un giro brusco en el sentimiento del mercado, que venía descontando un escenario de escalada militar.
Se enfría el riesgo geopolítico
El crudo había alcanzado recientemente máximos de seis meses ante el temor de que Estados Unidos pudiera lanzar un ataque contra Irán, poniendo en riesgo el suministro desde una de las regiones más sensibles del planeta. Sin embargo, el tono cambió tras las palabras de Trump, que aseguró que Teherán está “hablando seriamente” con Washington.
Estas declaraciones llegaron después de que responsables iraníes confirmaran que se estaban preparando conversaciones, lo que fue interpretado por el mercado como una señal de desescalada. El resultado ha sido una retirada rápida de las primas de riesgo geopolítico que se habían acumulado en las últimas semanas.
Caídas contundentes en los precios
El Brent, referencia internacional, llegó a caer más de un 6% en la sesión, situándose en torno a los 66 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate bajó cerca de un 5%, hasta el entorno de los 62 dólares. Se trata de uno de los movimientos diarios más intensos de los últimos meses.
El ajuste refleja un claro cambio de narrativa: del miedo a una interrupción del suministro a la percepción de que la tensión podría moderarse, al menos en el corto plazo.
La política también pesa en el precio del crudo
Varios analistas subrayan que el contexto político en Estados Unidos actúa como freno a una escalada mayor. Con las elecciones legislativas de mitad de mandato en el horizonte, el encarecimiento del combustible es un riesgo que la administración estadounidense difícilmente quiere asumir.
Un petróleo moviéndose hacia la zona de 70-80 dólares podría convertirse en un problema político interno, lo que explicaría la mayor cautela en el discurso y la preferencia por mantener abiertas las vías diplomáticas con Irán.
Más oferta y OPEP+ sin cambios
A este giro geopolítico se suma un factor clave: el mercado está recibiendo más barriles de forma silenciosa. Parte del crudo venezolano que estaba almacenado, tanto en tierra como en plataformas offshore, está llegando al mercado, aumentando la oferta disponible sin que se trate de nueva producción.
Al mismo tiempo, la OPEP+ decidió mantener sin cambios sus niveles de producción para marzo, prolongando el actual congelamiento de oferta. Esta combinación de mayor suministro puntual y disciplina del cartel está ayudando a poner un techo a los precios.
En conjunto, el mensaje del mercado es claro: mientras no se materialice una escalada militar y el flujo de crudo siga siendo suficiente, el petróleo tiende a corregir los excesos acumulados en las últimas semanas.