SocGen comparó la guerra de Irán con todas las crisis desde 1956. Aquí le indicamos cuándo volverán a la normalidad los precios del petróleo.
- SocGen cree que el petróleo no volverá pronto a la normalidad, incluso aunque baje la tensión inmediata.
- El banco eleva su previsión de Brent a cierre de 2026 hasta 85 dólares por barril.
- El patrón histórico de las crisis energéticas apunta a una normalización lenta, no rápida.
El mercado puede celebrar caídas puntuales del petróleo, pero eso no significa que el problema esté resuelto. La tesis de Société Générale es bastante clara: los precedentes históricos invitan a pensar que la normalización del crudo será lenta y que los precios seguirán tensionados durante bastante tiempo, incluso aunque el escenario geopolítico deje de deteriorarse a corto plazo.
Según MarketWatch, el banco francés ha comparado la actual crisis energética vinculada a Irán con todos los grandes episodios de tensión en Oriente Medio desde el cierre del Canal de Suez en 1956. La conclusión no es precisamente tranquilizadora: en los últimos 70 años, las grandes disrupciones de suministro han tardado de media unos ocho meses en normalizarse.
Una crisis menor que las de los setenta, pero aún muy seria
El encarecimiento actual del crudo sigue siendo relevante, aunque no alcanza todavía la violencia de algunos episodios históricos. Según MarketWatch, el West Texas sube un 24% desde el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, mientras que el Brent acumula un avance aproximado del 17% desde el arranque del conflicto. Además, SocGen calcula que el repunte medio de marzo y abril ha sido del 42% frente a los niveles previos a la guerra, claramente por debajo de los máximos vistos en la década de 1970, cuando el alza llegó a dispararse hasta el 134% en 1973.
Eso introduce un matiz importante. La economía global actual es menos sensible al petróleo que hace décadas, porque la intensidad energética sobre el PIB ha caído de forma significativa. Pero eso no elimina el problema logístico ni la fragilidad de la oferta. Y ahí es donde SocGen pone el foco: en todas las grandes crisis, el suministro tarda mucho más en recomponerse de lo que el mercado quiere creer en un primer momento.
La idea clave es esta: los precios pueden corregir rápido por expectativas, pero la oferta física casi nunca se arregla con la misma velocidad.
El verdadero cuello de botella sigue siendo la oferta
El banco explica que, desde el inicio del bloqueo estadounidense sobre Ormuz, los envíos no iraníes desde el Golfo Pérsico se han mantenido prácticamente planos, mientras que las exportaciones iraníes, que estaban entre 1,7 y 2 millones de barriles diarios, se han desplomado casi a cero. Según MarketWatch, los analistas de SocGen describen este episodio como la mayor crisis de suministro registrada en el mercado petrolero moderno.
Y el problema no acaba ahí. La entidad advierte de que incluso su revisión al alza del escenario puede quedarse corta, porque la normalización no depende solo de que vuelva el crudo, sino también de cuestiones como transporte marítimo, seguros, daños en puertos, retirada de escombros y reordenación logística. Es decir, no basta con que se relajen los titulares; hace falta que la infraestructura vuelva a funcionar con normalidad.
SocGen eleva previsiones y retrasa la normalización total
Con ese telón de fondo, Société Générale ha revisado su previsión de Brent para finales de 2026 desde 79 hasta 85 dólares por barril, un ajuste cercano al 8%. Pero lo más relevante no es solo el nuevo objetivo, sino el calendario: el banco asume que la normalización completa no llegará hasta el tramo final del año. En otras palabras, incluso con cierta moderación reciente en los precios, el escenario central sigue siendo de petróleo relativamente caro durante meses.
Además, el banco estima que la demanda de crudo ya ha caído alrededor de un 3%, con riesgo de mayores descensos si el proceso de normalización se retrasa. Eso apunta a un mercado que empieza a equilibrarse no tanto por una rápida recuperación de la oferta, sino también por destrucción parcial de demanda. Y eso nunca es una señal especialmente cómoda para la economía global.
La conclusión es bastante directa: el petróleo puede dejar atrás los picos de pánico, pero no volverá a un entorno plenamente normal en el corto plazo.
Para los mercados, esto tiene una implicación clara. Si SocGen acierta, el riesgo energético seguirá vivo más tiempo del que muchos descuentan ahora. Eso significa presión intermitente sobre inflación, crecimiento, tipos de interés y comportamiento relativo entre regiones. Las bolsas pueden mirar más allá del conflicto durante algunos días, pero el petróleo recuerda que la normalización real aún queda lejos.