La propuesta iraní no basta y Trump acerca al mercado a otra escalada
- Trump considera “significativa” la propuesta iraní, pero insiste en que todavía no es suficiente.
- El ultimátum para reabrir el Estrecho de Ormuz vence este martes a las 20:00 horas de la costa Este de EE.UU.
- El mercado sigue atrapado entre una salida negociada de última hora y una nueva escalada sobre infraestructuras iraníes.
Donald Trump ha elevado de nuevo la presión sobre Irán a pocas horas de que expire su ultimátum para reabrir el Estrecho de Ormuz. El presidente estadounidense reconoció que la última propuesta llegada desde el lado iraní supone un paso “significativo”, pero dejó claro que, a su juicio, todavía no es suficiente para frenar la amenaza de una nueva ofensiva sobre infraestructuras críticas del país.
El mensaje vuelve a situar al mercado en una posición muy incómoda. Por un lado, la Casa Blanca admite que hay negociación real y que se han producido avances. Por otro, Trump mantiene intacto el tono de máxima presión y no se compromete con un alto el fuego temporal, lo que mantiene viva la posibilidad de una nueva escalada si no hay acuerdo antes del plazo fijado.
Trump endurece el tono, pero reconoce avances
Durante un acto en la Casa Blanca, Trump afirmó que la propuesta recibida constituye un paso importante en la negociación, aunque insistió en que “no es lo bastante buena”. Más tarde reiteró que, si Irán no reabre Ormuz antes de este martes a las 20:00 horas en la costa Este de EE.UU., Washington tiene preparado un plan para golpear puentes, centrales eléctricas e infraestructuras energéticas iraníes.
La idea que intenta trasladar la administración es clara: existe voluntad de negociar, pero el reloj sigue corriendo y la amenaza militar continúa plenamente activa.
Teherán rechaza una tregua provisional
Desde Teherán, la posición oficial sigue siendo distinta. Irán rechaza un alto el fuego de carácter temporal y exige una vía que conduzca al fin permanente de la guerra. A través de Pakistán, mediador entre ambas partes, habría remitido una respuesta oficial en diez puntos que incluiría un protocolo de paso seguro por Ormuz, reconstrucción y levantamiento de sanciones.
Eso evidencia que la negociación existe, pero también que ambas partes siguen aún lejos de una fórmula simple. Washington busca una reapertura inmediata del estrecho y un gesto claro de cesión; Irán intenta ampliar el marco hacia un acuerdo más estructural y duradero.
Ormuz sigue siendo el centro del pulso
El fondo del problema no ha cambiado. El Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más relevantes del mundo, sigue prácticamente bloqueado desde el inicio de la guerra. Irán incluso ha dado pasos para formalizar el cobro de peajes a los buques que lo crucen, mientras Trump ha deslizado que, en todo caso, preferiría que fuera Estados Unidos quien controlase ese flujo.
La situación deja a los inversores pendientes de un desenlace binario: o llega un acuerdo de última hora que reduzca la tensión, o el conflicto entra en una fase mucho más agresiva con consecuencias inmediatas sobre el petróleo, la inflación y el apetito por riesgo.