El Brent supera los 105 dólares y vuelve a poner en alerta a los mercados
- El Brent supera los 105 dólares y vuelve a tensionar a los mercados europeos.
- El bloqueo del estrecho de Ormuz sigue siendo el gran riesgo para energía, inflación y crecimiento.
- Las bolsas europeas apuntan a aperturas mixtas, con Madrid y Londres más débiles que el resto.
El petróleo vuelve a imponerse como el gran factor de riesgo para los mercados. El Brent, referencia en Europa, superaba esta mañana los 105 dólares por barril, después de haber llegado incluso a rebasar los 106 dólares en los primeros compases del día. La subida refleja que el mercado sigue descontando un escenario de fuerte tensión energética tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel sobre Irán y las posteriores disrupciones en el estrecho de Ormuz.
El crudo sigue marcando el tono
La magnitud del movimiento es relevante. Antes del ataque sobre Irán, el Brent cotizaba en la zona de 72 dólares, de modo que el salto actual refleja un cambio radical en la percepción del riesgo. En paralelo, el WTI estadounidense avanzaba también con fuerza, acercándose a los 99 dólares por barril.
El trasfondo es claro: el mercado teme que la guerra se alargue más de lo previsto y que los problemas logísticos en Ormuz continúen afectando al suministro. No estamos hablando de un cuello de botella menor. Por ese paso marítimo circula alrededor de una quinta parte del comercio mundial de petróleo por vía marítima, además de un volumen muy importante de gas natural licuado y fertilizantes.
La cuestión ya no es solo geopolítica. Si Ormuz sigue semiparalizado, el impacto se traslada de forma directa a precios energéticos, inflación, costes empresariales y expectativas de tipos.
Trump eleva la presión sobre la OTAN y sus aliados
A esta tensión se suman las últimas declaraciones de Donald Trump, que ha advertido de un “muy mal futuro” para la OTAN si los aliados no colaboran en la reapertura del estrecho de Ormuz. El mensaje apunta directamente a países especialmente dependientes del petróleo de la región, entre ellos varias economías europeas y asiáticas.
Además, Washington ya había instado recientemente a países como China, Japón, Francia, Corea del Sur o Reino Unido a acompañar a buques estadounidenses en una eventual misión naval internacional destinada a desbloquear la zona. Eso demuestra que la crisis energética puede evolucionar rápidamente hacia una fase de mayor internacionalización diplomática y militar.
La AIE intenta contener el golpe, pero el mercado no se calma
La Agencia Internacional de la Energía ha tratado de amortiguar la sacudida con la liberación de 400 millones de barriles de reservas estratégicas, la mayor operación de este tipo en su historia. Estados Unidos aportará 172 millones de barriles, y parte de ese volumen empezará a llegar al mercado en los próximos días.
Sin embargo, el mensaje del mercado es que esa medida no basta para disipar la incertidumbre. La volatilidad sigue siendo extrema: hace apenas una semana el Brent llegó a tocar los 118 dólares, lo que deja claro que la sensibilidad de los precios ante cualquier noticia sigue siendo muy alta.
Apertura mixta en Europa
En este contexto, las bolsas europeas apuntan a una apertura dispar. Madrid y Londres parten con ligeros descensos, mientras que Fráncfort, París y Milán muestran avances moderados, de hasta el 0,4%. El Ibex 35, que cerró el viernes en los 17.059,30 puntos, encara el inicio de sesión con un tono algo más débil.
También en Asia la sesión ha sido mixta, mientras Wall Street terminó el viernes con descensos en el Dow Jones y el Nasdaq. El patrón es evidente: los inversores intentan discriminar entre mercados, pero todos siguen mirando exactamente al mismo sitio, el precio del crudo y la evolución del conflicto.
Reflexión Capital Bolsa: el mercado puede aguantar unas horas o unos días con aperturas mixtas, pero no puede ignorar indefinidamente un Brent por encima de 105 dólares. Aquí el riesgo real no está en el titular puntual, sino en la duración del shock. Si la crisis energética se prolonga, el daño en consumo, márgenes y crecimiento acabará apareciendo. Conviene mantener la disciplina y no confundir una apertura tibia con una normalización del riesgo.