Por qué el mítico gestor Michael Burry cree que la burbuja de la IA se desmoronará
- Michael Burry cree que la “burbuja IA” puede desinflarse en los próximos dos años, siguiendo el patrón del ciclo puntocom.
- Según recoge Alex Harring, muchos valores ligados a IA viven de la narrativa más que del negocio real, con múltiplos difíciles de justificar.
- Burry sugiere rotar hacia sectores infravalorados como salud y alerta de un ajuste más largo y pesado que el de 2000.
Michael Burry, el inversor conocido por “The Big Short”, vuelve a escena con un mensaje claro para los mercados: el rally de la inteligencia artificial tiene todos los ingredientes para convertirse en una burbuja que se desinfle en los próximos dos años. En una entrevista reciente recogida por el periodista Alex Harring y articulada en el podcast de Michael Lewis, Burry sostiene que el comportamiento actual recuerda al de la fiebre puntocom, donde las cotizaciones hicieron techo mucho antes de que el gasto real en tecnología alcanzara su máximo.
El paralelismo con la burbuja puntocom
En la conversación con Michael Lewis, Burry explica que, en la mayoría de burbujas anteriores, el pico bursátil se produce cuando el ciclo de inversión aún va por la mitad. Según recoge Alex Harring, en muchas ocasiones el capital expenditure ni siquiera ha tocado techo cuando las acciones ya han empezado a desplomarse. Es decir, la Bolsa se adelanta al negocio: primero suben las expectativas, luego llega el gasto… y por último llega el ajuste de precios.
Burry insiste en que parte del problema actual es que algunos de los nombres más populares en la “temática IA” no están construyendo infraestructura profunda, sino vendiendo consultoría o servicios indirectos alrededor de la moda. Tal y como recuerda Alex Harring, en esos casos justificar multiplicaciones del 100%, 200% o más en Bolsa se vuelve muy complicado cuando se mira la cuenta de resultados con calma.
Qué teme Burry y dónde ve oportunidad
Burry advierte de que, si se desencadena un ajuste, el patrón no será calcado a 2000, pero sí potencialmente más largo. Con más dinero canalizado vía fondos indexados y ETFs muy concentrados en grandes valores de IA, una corrección podría arrastrar de forma progresiva a todo el mercado estadounidense. El mensaje que recoge Alex Harring es sencillo: quien llegue tarde a reducir riesgo en los nombres más calientes puede verse atrapado en una fase bajista prolongada.
Frente a esa dinámica, Burry defiende una rotación hacia sectores “olvidados”. En la entrevista citada por Alex Harring, señala directamente a salud y farmacéuticas como un espacio donde las valoraciones se han quedado atrás respecto al S&P 500 y donde la narrativa es mucho menos exuberante. También critica con dureza a Bitcoin, al que califica como “el tulipán de nuestra época”, acusándolo de haber facilitado un aumento de actividades ilegales sin aportar valor material claro.
Salirse del relato y mirar los flujos
El hilo conductor del análisis que difunde Alex Harring es que Burry no discute la utilidad de la IA como tecnología, sino el precio que se está pagando hoy por esa promesa futura. Según su visión, el riesgo no está tanto en la disrupción tecnológica como en la desconexión entre expectativas, múltiplos y capacidad real de generación de beneficios.
Nosotros creemos que el mensaje de Michael Burry, tal y como lo traslada Alex Harring, encaja bien con el punto del ciclo en el que estamos: la IA ya está en todas las presentaciones, en casi todas las narrativas y en la parte alta de muchos múltiplos. Eso no significa que la tecnología sea humo, pero sí que el precio al que se compra el relato empieza a ser muy exigente.
Nosotros pensamos que, en este contexto, tiene más sentido empezar a rebajar exposición a los nombres con subidas descomunales y balances justos, y mirar con más cariño sectores como salud o compañías de calidad que han quedado atrás. Si la historia de Burry se vuelve a repetir, la IA seguirá avanzando en la economía real, pero no todos los que hoy parecen ganadores en Bolsa lo serán dentro de dos años. Y ahí es donde se jugará de verdad el retorno de las carteras.