¿Otra cucaracha? ¿Por qué un fondo de crédito privado gestionado por BlackRock está siendo golpeado duramente?

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Capitalbolsa | 26 ene, 2026 15:38 - Actualizado: 19:10
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Puntos clave
  • BlackRock TCP Capital Corp anuncia una caída cercana al 19% en su valor liquidativo (NAV) del cuarto trimestre.
  • El fondo, centrado en crédito privado a compañías de tamaño medio, sufre un desplome en bolsa y cotiza con un fuerte descuento sobre su NAV estimado.
  • Los problemas se atribuyen a emisores concretos, reavivando las dudas sobre el riesgo idiosincrático en el segmento de crédito privado y BDCs.

Un fondo de crédito privado gestionado por BlackRock ha quedado bajo fuerte presión en el mercado tras advertir de un recorte significativo en su valor liquidativo. BlackRock TCP Capital Corp (TCPC), vehículo especializado en deuda de compañías de tamaño medio, ha comunicado que su NAV del cuarto trimestre caerá alrededor de un 19%, lo que ha desencadenado una venta masiva de sus acciones.

El fondo, que a cierre del tercer trimestre gestionaba del orden de 1.800 millones de dólares en activos, llegó a negociarse en torno a 4,99 dólares por acción tras el anuncio, frente a un valor liquidativo estimado en el rango de 7,05–7,09 dólares. Es decir, los inversores descuentan ahora un descuento muy abultado sobre su NAV, reflejo de la desconfianza que genera este tipo de vehículos tras una serie de episodios recientes en el sector.

Un ajuste concentrado en nombres concretos

La propia gestora ha explicado que la corrección del valor liquidativo se debe, sobre todo, a desarrollos específicos en determinados emisores de su cartera. Entre los nombres señalados figuran la firma de software educativo Edmentum, los agregadores de marcas de Amazon Razor y SellerX, la compañía de reformas residenciales HomeRenew, el proveedor de servicios de infraestructuras Hylan y la empresa de publicidad móvil InMobi.

Se trata, por tanto, de un shock idiosincrático, concentrado en varios préstamos o posiciones concretas, pero lo suficientemente relevante como para provocar un ajuste en bloque del NAV y un castigo inmediato en cotización.

Como gesto hacia los accionistas, la gestora ha anunciado que renunciará a un tercio de su comisión de gestión base correspondiente al trimestre, tratando de mitigar parcialmente el impacto económico para los partícipes y enviar un mensaje de alineación de intereses.

El fantasma de las “cucarachas” en el crédito privado

El sector de crédito privado y las denominadas business development companies (BDC) ya venían bajo escrutinio desde el año pasado, cuando varias quiebras de emisores pusieron de manifiesto los riesgos de un segmento que creció muy rápido en un entorno de tipos bajos. En ese contexto, se popularizó la metáfora de las “cucarachas”: rara vez aparece solo un problema aislado.

En el caso de BlackRock TCP Capital Corp, los inversores ya mostraban recelo: el valor acumulaba una caída del entorno del 37% en los últimos doce meses incluso antes del anuncio, lo que indica que el mercado venía exigiendo una prima de riesgo creciente a este tipo de activos.

Más en general, el índice S&P BDC, que agrupa a varios fondos cotizados del sector, registra descensos de doble dígito en el último año, y muchas BDC han pasado de cotizar con prima sobre su NAV a hacerlo con descuento. El caso de TCP Capital se interpreta así como un nuevo aviso de que el ciclo en crédito privado está en una fase más exigente, con menos margen para errores en la selección de emisores.

Un golpe a la confianza, no a BlackRock en su conjunto

Pese al ruido generado, el impacto directo sobre la matriz ha sido limitado: las acciones de BlackRock apenas se han visto afectadas en la apertura, lo que sugiere que el mercado percibe este episodio como un problema acotado a un vehículo concreto y no como un riesgo sistémico para el conjunto del grupo.

Aun así, el ajuste del NAV y el desplome en bolsa de TCP Capital reavivan el debate sobre la transparencia, liquidez y sensibilidad al ciclo de los fondos de crédito privado, en un momento en que los tipos de interés altos, las refinanciaciones y la desaceleración en algunos sectores ponen a prueba los balances de las compañías financiadas fuera del circuito bancario tradicional.

Para los inversores, el mensaje de fondo es claro: el segmento de BDC y crédito privado ofrece rentabilidades atractivas, pero con riesgos muy específicos, que pueden aflorar de manera abrupta en forma de recortes de valor liquidativo y fuertes movimientos en cotización cuando varios emisores entran en dificultades al mismo tiempo.

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