Michael Burry explica su retirada del hedge fund y anticipa un ciclo duro para la renta variable
- Michael Burry deja de gestionar dinero externo porque ve varios años complicados para la bolsa estadounidense.
- Advierte de que la inversión pasiva hará que, cuando el mercado caiga, caiga “todo a la vez”, no solo los nombres de moda.
- Mantiene posiciones bajistas mediante puts sobre grandes valores de IA y ve oportunidades únicamente en algunos valores de salud olvidados.
Michael Burry, conocido por anticipar la crisis subprime, ha dado un paso atrás en la gestión de su firma para terceros y se ha volcado en una comunicación más directa a través de redes sociales y publicaciones propias. En una reciente entrevista, ha explicado por qué ha decidido dejar de gestionar capital externo y centrar su operativa en cuenta propia.
Por qué deja de gestionar dinero ajeno
Burry considera que el mercado de acciones en Estados Unidos atraviesa un entorno peligrosamente frágil. En su opinión, no se trata solo de una corrección puntual, sino de la posibilidad de encadenar varios años de rendimientos pobres o negativos en bolsa, en un contexto de excesos acumulados y expectativas poco realistas en determinados segmentos.
Uno de los puntos que más le preocupa es el peso creciente de la inversión pasiva. A diferencia de otros episodios como el año 2000, Burry cree que ahora, cuando el mercado gire a la baja, será mucho más difícil encontrar refugio en “islas” de valor ignorado: la caída, según él, tenderá a ser más amplia y sincronizada.
- Mayor correlación entre grandes compañías e índices.
- Menos margen para diferenciarse solo con selección sectorial en Estados Unidos.
- Dificultad para protegerse manteniendo carteras largas tradicionales.
Cómo está posicionando su cartera personal
Tras cerrar su fondo a inversores externos, Burry afirma que ha replicado una parte relevante de las estrategias que ya aplicaba, pero ahora en su propio balance. Entre ellas, destaca el uso de opciones put sobre grandes nombres ligados al entusiasmo por la inteligencia artificial, donde ve expectativas de beneficios y valoraciones muy adelantadas al ciclo real de inversión y retorno.
También critica el modelo de algunas compañías muy de moda en el ámbito del software y el análisis de datos, donde a su juicio la narrativa de unicidad y disrupción choca con la realidad de competidores consolidados y una compensación en acciones excesiva a directivos y fundadores.
Su visión del ciclo y posibles nichos de oportunidad
Burry compara el momento actual con la fase final de otras grandes burbujas, en las que cada anuncio de inversión en una tecnología concreta multiplicaba de forma desproporcionada la capitalización bursátil de ciertas compañías. En este caso, señala el capex en IA como uno de los polos de atracción de ese comportamiento.
Frente a este entorno, si tuviera que buscar oportunidades, miraría hacia sectores ignorados por el gran relato tecnológico, como parte del segmento salud y compañías defensivas donde la narrativa no ha corrido tanto como las valoraciones de la nueva economía digital.
Reflexión de Capital Bolsa
La lectura práctica de Burry nos parece clara: en un mercado cada vez más indexado, las caídas tienden a ser más correlacionadas y la protección exige algo más que diversificar por sectores. En nuestra opinión, esto refuerza la necesidad de combinar gestión de riesgos activa (coberturas, niveles de salida claros) con la búsqueda de nichos donde la narrativa no haya inflado aún los múltiplos.
De cara a 2026, damos más peso a empresas con flujo de caja real, balances sólidos y menor dependencia del “storytelling” de mercado que a los grandes símbolos del entusiasmo inversor. No se trata de apostar contra Estados Unidos, sino de ser muy selectivos dentro de él y de asumir que la volatilidad puede ser un rasgo estructural, no un bache pasajero.