Los mercados desafían al ruido geopolítico: la resiliencia sigue mandando
- La palabra clave para describir los mercados es “resiliencia”.
- La volatilidad sigue baja en bolsas y bonos pese al ruido geopolítico.
- Los datos macro apuntan a actividad sólida y desinflación gradual.
Según el último análisis de Muzinich & Co, la expresión que mejor define el comportamiento reciente de los mercados financieros es “resiliencia”. A pesar de convivir con una mezcla de titulares esperados y sorpresas poco agradables, los activos de riesgo han mostrado una capacidad notable para absorber los sobresaltos sin episodios de inestabilidad relevantes.
Volatilidad contenida y apetito por el riesgo
Tal y como señalan desde Muzinich & Co, llama la atención que, pese a la magnitud de los titulares recientes, sus indicadores preferidos de volatilidad se mantengan en niveles reducidos. En concreto:
- El índice VIX, referencia de volatilidad en renta variable.
- El índice MOVE, barómetro de volatilidad en bonos soberanos.
Ambos continúan en zonas bajas, lo que suele interpretarse como una combinación de elevada confianza y entorno propicio para asumir riesgo. En opinión de la gestora, esto puede explicarse porque muchos de los titulares, por ruidosos que parezcan, tienen poca capacidad real de alterar de forma significativa ni el crecimiento económico ni la trayectoria de la inflación.
Los datos macro, en segundo plano pero favorables
Según explica Muzinich & Co, en este entorno geopolítico dominado por grandes titulares, las publicaciones de datos económicos han quedado casi relegadas a un segundo plano. Sin embargo, si se mira con cierto detenimiento el flujo de cifras recientes, el cuadro que dibujan es el de:
- Una actividad global sólida, lejos de un escenario de brusca desaceleración.
- Un proceso de normalización gradual de los precios, más cercano a una desinflación ordenada que a un repunte descontrolado.
Este conjunto de factores ayuda a entender por qué, pese a las constantes alertas en los medios, los mercados optan por la calma y mantienen controlada la volatilidad. Para la gestora, mientras este equilibrio entre crecimiento razonable y precios bajo control se mantenga, el término “resiliencia” seguirá siendo la mejor forma de describir el comportamiento de los activos financieros.