El S&P 500 afronta resultados exigentes: el consenso prevé un alza del 23% en beneficios
- Julius Baer espera otra sólida temporada de resultados en EE.UU.
- Semiconductores y energía liderarán el crecimiento agregado del S&P 500.
- La mejora de beneficios parece más amplia de lo que sugieren los titulares.
La temporada de resultados del segundo trimestre en Estados Unidos arranca la próxima semana con unas expectativas exigentes, pero todavía razonables según Julius Baer. El consenso espera que los beneficios del S&P 500 crezcan un 23,3% interanual, lo que supondría el segundo trimestre consecutivo con avances superiores al 20% y el séptimo seguido con crecimiento de doble dígito.
A primera vista, la cifra puede parecer demasiado dependiente de unos pocos valores. El sector tecnológico volverá a ser el principal motor, impulsado por un crecimiento de beneficios cercano al 130% en semiconductores. Además, los precios más elevados de la energía deberían favorecer a las compañías vinculadas a petróleo, gas y materias primas.
El dato más llamativo es que solo dos compañías de semiconductores explicarían alrededor del 40% del crecimiento total de beneficios del S&P 500. Esa concentración puede generar dudas sobre la calidad del ciclo de resultados, pero Julius Baer considera que la lectura de fondo es más equilibrada.
Más allá de los titulares: el crecimiento es más amplio
Mathieu Racheter, responsable de estrategia de renta variable de Julius Baer, subraya que la fortaleza de los resultados no está tan concentrada como indican las cifras agregadas. El consenso espera que la compañía mediana del S&P 500 registre un crecimiento de beneficios de aproximadamente el 9%, una cifra sólida y más representativa de la salud general del mercado.
Además, diez de los once sectores del índice deberían presentar crecimiento positivo de beneficios. La única excepción sería salud, con una caída prevista del 9,5%, aunque Julius Baer matiza que ese descenso responde en gran medida a cargos extraordinarios en una compañía concreta.
Excluyendo ese efecto puntual, los beneficios subyacentes del sector salud crecerían alrededor del 6,5%. Por tanto, la aparente debilidad del sector no reflejaría un deterioro estructural, sino un impacto contable específico.
La temporada de resultados no depende únicamente de los grandes nombres tecnológicos: la mejora de beneficios se extiende a buena parte del mercado.
Semiconductores: el gran motor del trimestre
El protagonismo de los semiconductores sigue siendo evidente. La demanda vinculada a inteligencia artificial, centros de datos, memoria avanzada y capacidad de computación continúa alimentando una fuerte mejora de beneficios en el sector.
Para el mercado, este será uno de los puntos clave de la temporada. Después de las fuertes subidas acumuladas por muchas compañías de chips, los resultados deberán confirmar que el ciclo de inversión en IA sigue trasladándose a ingresos, márgenes y beneficios.
El riesgo es que las expectativas son elevadas. Cuando un sector concentra una parte tan importante del crecimiento del índice, cualquier decepción puede tener un impacto desproporcionado sobre el sentimiento de mercado. Sin embargo, Julius Baer considera que el resto del índice ofrece suficiente apoyo como para que la temporada no dependa exclusivamente de los semiconductores.
Energía y materias primas también aportan
El otro gran apoyo vendrá del sector energético. Los precios más altos del petróleo y el gas deberían impulsar los beneficios de compañías relacionadas con materias primas, reforzando el crecimiento agregado del S&P 500.
Este punto es relevante porque introduce una fuente de crecimiento distinta a la tecnología. Si semiconductores y energía avanzan al mismo tiempo, el índice puede mostrar una mejora de beneficios más robusta, incluso en un entorno de tipos elevados y cierta presión sobre sectores más sensibles al ciclo.
La combinación de tecnología y energía también ayuda a explicar por qué las previsiones agregadas son tan elevadas. No obstante, el dato de crecimiento mediano del 9% indica que el resto del mercado también mantiene una evolución positiva.
Las señales previas son favorables
Julius Baer también destaca que los indicadores iniciales respaldan una visión constructiva. Las compañías están publicando guías positivas a un ritmo inusualmente alto: el 57% de los preanuncios ha superado las expectativas del consenso, frente a una media histórica del 41%.
Además, las empresas que ya han presentado resultados han batido las cifras esperadas por encima de la media histórica. Para Julius Baer, esto sugiere que los fundamentales corporativos siguen siendo resistentes al inicio de la temporada.
Este comportamiento previo reduce el riesgo de una decepción generalizada. Aunque los titulares estarán dominados por semiconductores y energía, la mejora parece suficientemente amplia como para dejar margen a sorpresas positivas en otros sectores.
Qué debe vigilar el mercado
El mercado no solo mirará si las compañías baten o no las estimaciones. La atención estará en tres variables: calidad del crecimiento, evolución de márgenes y tono de las guías para la segunda mitad del año.
En tecnología, el foco estará en si la inversión en IA sigue generando crecimiento real y si las compañías pueden sostener márgenes elevados. En energía, la clave será comprobar cuánto del impulso viene de precios y cuánto de disciplina de costes. En el resto del mercado, el punto crítico será si la demanda se mantiene resistente pese a los tipos altos.
También será importante observar si la mejora de beneficios se extiende a sectores más cíclicos. Si la temporada confirma que el crecimiento no está limitado a unos pocos gigantes tecnológicos, el mercado podría encontrar un apoyo adicional para sostener las valoraciones actuales.
Lectura para la renta variable
La lectura de Julius Baer es constructiva. Las expectativas son altas, pero no parecen inalcanzables. El crecimiento agregado del S&P 500 estará muy influido por semiconductores y energía, pero el avance previsto para la compañía mediana y la mejora esperada en casi todos los sectores sugieren que la temporada podría ser más equilibrada de lo que indican los titulares.
Para la Bolsa, esto es relevante. En un mercado donde las valoraciones ya descuentan buena parte de las buenas noticias, los resultados deben confirmar que los beneficios siguen creciendo. Si las compañías cumplen y las guías se mantienen sólidas, la temporada podría reforzar la tesis alcista.
El riesgo principal está en la concentración del liderazgo. Si los semiconductores decepcionan, el impacto emocional sobre el mercado puede ser elevado. Pero si el resto de sectores confirma el crecimiento previsto, el S&P 500 podría demostrar que la fortaleza de beneficios no depende únicamente de unos pocos nombres vinculados a la inteligencia artificial.