Julius Baer pide paciencia: aún es pronto para lanzarse a comprar bolsa
- Julius Baer mantiene una visión prudente sobre la bolsa y cree que aún es pronto para aumentar riesgo.
- El mercado empieza a descontar un conflicto más prolongado, con petróleo alto y presión sobre el crecimiento global.
- La firma sigue viendo mejor recorrido relativo en la renta variable no estadounidense a medio plazo.
La presión sobre la renta variable sigue aumentando. Según explica Mathieu Racheter, responsable de estrategia de renta variable en Julius Baer, el mercado está empezando a asumir que el conflicto en Oriente Medio no será un episodio breve, sino una perturbación más prolongada y con capacidad real para deteriorar el escenario macroeconómico global. En ese contexto, la firma opta por mantener una postura de prudencia y esperar antes de elevar exposición a bolsa.
La última semana volvió a reflejar esa pérdida de confianza. El S&P 500 cayó un 2,1%, encadenando su quinta semana consecutiva de descensos y marcando mínimos de siete meses, mientras que el VIX repuntó hasta niveles que no se veían desde las turbulencias del año pasado. Al mismo tiempo, el petróleo ha seguido escalando, con el Brent por encima de los 115 dólares por barril, impulsado por la expansión del conflicto y por el miedo creciente a interrupciones de suministro.
La lectura de Julius Baer es clara: el mercado ya no está descontando un simple shock geopolítico pasajero, sino un escenario en el que los costes energéticos elevados pueden empezar a dañar de forma más seria el crecimiento y las condiciones financieras.
Un shock más largo y más complejo
El principal problema para los mercados es la falta de visibilidad. Julius Baer advierte de que la trayectoria del conflicto sigue siendo muy incierta y que, a corto plazo, los riesgos continúan inclinados hacia una mayor escalada antes de que aparezca una desescalada creíble. Cuanto más dure esta situación, mayor será la probabilidad de efectos de segunda ronda, especialmente a través de un endurecimiento de las condiciones financieras y de un debilitamiento del consumo.
Eso complica además el papel de los bancos centrales. Al tratarse de un shock de oferta, con la energía empujando la inflación al alza, el margen de maniobra de las autoridades monetarias es limitado. Intentar amortiguar el golpe con una política demasiado laxa podría alimentar aún más las presiones inflacionistas, mientras que mantener una postura dura prolongaría el desgaste sobre la actividad y sobre los mercados.
Prudencia hoy, rotación después
Con ese telón de fondo, Julius Baer considera que todavía es prematuro aumentar exposición a renta variable de forma agresiva. La firma defiende una estrategia de wait and see, es decir, esperar a que el impacto macroeconómico del conflicto sea más visible antes de asumir más riesgo. La idea es sencilla: el mercado aún no ha terminado de ajustar sus expectativas y, por tanto, todavía puede haber más volatilidad antes de que aparezcan oportunidades más claras.
En cuanto a posicionamiento geográfico, Julius Baer reconoce que la bolsa estadounidense ha mostrado una resistencia relativa mayor en esta fase, apoyada por una menor sensibilidad directa al coste energético y por la demanda inicial de liquidez en dólares. Pero advierte de que esa fortaleza debería ser temporal. A medio plazo, la firma espera que vuelva a imponerse la tendencia de mejor comportamiento relativo de las bolsas no estadounidenses.
Por eso, los periodos de fortaleza relativa de Wall Street deberían aprovecharse, según esta visión, para ir rotando gradualmente hacia mercados fuera de Estados Unidos, en línea con una asignación global más diversificada. En resumen, la estrategia no pasa por perseguir rebotes rápidos, sino por aguantar el shock, preservar disciplina y prepararse para oportunidades mejores cuando el mercado empiece a ver con más claridad el verdadero daño macroeconómico del conflicto.