JPMorgan sigue alcista y ve oportunidades de compra pese al fracaso inicial de las conversaciones con Irán

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Capitalbolsa | 14 abr, 2026 11:00
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Puntos clave
  • La mesa de trading de JPMorgan mantiene un sesgo alcista táctico pese al fracaso inicial de las conversaciones entre EE.UU. e Irán.
  • La firma cree que las caídas pueden ser oportunidad de compra si se extiende la tregua o se alcanza un acuerdo antes del plazo límite.
  • Pequeñas compañías, tecnología y valores cíclicos figuran entre las áreas preferidas, con la idea de que parte del mercado sigue cotizando con descuento.

La mesa de trading de JPMorgan mantiene una visión constructiva de corto plazo sobre la bolsa estadounidense, incluso después de que las conversaciones entre EE.UU. e Irán fracasaran durante el fin de semana. El mensaje es claro: el banco considera que el mercado todavía tiene margen para hacerlo bien en el corto plazo y que las caídas iniciales pueden convertirse en una oportunidad táctica de entrada, siempre que el escenario geopolítico no derive en una ruptura más seria.

JPMorgan sigue apostando por una salida negociada

El argumento central de la entidad pasa por la expectativa de que las conversaciones puedan retomarse y de que, en ese contexto, o bien se amplíe la tregua de dos semanas o bien se alcance algún tipo de acuerdo antes de que expire el plazo. Es decir, la visión alcista no se apoya en que el problema haya quedado resuelto, sino en la idea de que el mercado todavía descuenta una solución negociada como escenario principal.

Para JPMorgan, una de las piezas más importantes es la posible normalización de las tensiones logísticas y de suministro en el Estrecho de Ormuz. Mientras el mercado vea margen para aliviar ese cuello de botella, seguirá existiendo base para mantener un tono más favorable en los activos de riesgo.

La tesis alcista de JPMorgan no nace de la tranquilidad, sino de la idea de que el mercado sigue viendo más probable una desescalada que una guerra más larga y destructiva.

Macro resistente, beneficios sólidos y menos presión arancelaria

A ese posible alivio geopolítico, la mesa de trading añade otros tres apoyos. Primero, una fotografía macro que considera todavía resistente, apoyada en la fortaleza de los balances de hogares y empresas, así como en posibles vientos de cola desde la productividad laboral y desde nuevas medidas fiscales. Segundo, unas perspectivas de beneficios empresariales que siguen siendo razonablemente fuertes. Y tercero, un marco arancelario que, según esta lectura, continúa tendiendo hacia una carga efectiva algo menor.

En conjunto, la entidad interpreta que el mercado conserva varios pilares que justifican una lectura favorable de corto plazo. Por eso, el retroceso inicial de los futuros tras el fracaso de las conversaciones no sería necesariamente una señal de deterioro estructural, sino un ajuste que podría aprovecharse tácticamente.

Qué comprar según la mesa de trading

En este contexto, JPMorgan muestra preferencia por las small caps, por la tecnología y por los valores cíclicos. La entidad también recoge la sensación de muchos clientes de que los llamados Magnificent Seven podrían estar baratos en términos relativos, al menos si se comparan sus múltiplos con el crecimiento esperado y con el castigo sufrido en fases recientes de volatilidad.

Esa lectura encaja con el comportamiento de las últimas sesiones, donde buena parte del rebote ha venido precisamente de los grandes nombres tecnológicos y de otros sectores más ligados al ciclo. El mercado, en otras palabras, sigue premiando a los segmentos que más habían corregido y donde el potencial de recuperación es mayor si el escenario no se complica.

Cuando una gran mesa de trading sigue recomendando tecnología, cíclicos y pequeñas compañías en medio de esta tensión, el mensaje implícito es bastante claro: todavía no ven un escenario de daño económico suficiente como para abandonar el riesgo.

Los riesgos que no conviene ignorar

Ahora bien, la propia entidad reconoce que esta visión alcista está lejos de estar libre de amenazas. Entre los principales riesgos figuran una posible escalada del conflicto, unos resultados empresariales peores de lo esperado —especialmente si las grandes cotizadas ofrecen guías débiles— y un repunte adicional de las rentabilidades de los bonos provocado por mayores expectativas de inflación.

Y ese es el verdadero punto de fricción. Si el petróleo vuelve a tensionarse con fuerza, si Ormuz sigue sin normalizarse o si los bonos empiezan a descontar un entorno de tipos más altos durante más tiempo, el argumento tácticamente alcista podría perder consistencia bastante rápido.

En resumen, JPMorgan sigue viendo margen para un comportamiento positivo del mercado a corto plazo, pero lo hace bajo una condición fundamental: que la crisis no se enquiste más de lo que ya está. Mientras esa condición se mantenga, la firma cree que las caídas son comprables. Si falla, el mercado tendrá que reajustar expectativas con bastante más dureza.

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