Evercore ISI predice que el “punto de inflexión” está a pocos días de distancia. Comprará si el S&P 500 cae a este nivel.
- Evercore ISI cree que el mercado podría estar a pocos días de alcanzar un punto de inflexión.
- Julian Emanuel planea invertir más capital si el S&P 500 cae hacia la zona de 6.150 puntos.
- La clave de su tesis es clara: para que la bolsa rebote con fuerza, el precio del petróleo tiene que empezar a bajar.
La visión de Evercore ISI vuelve a ser claramente constructiva, aunque con una condición muy concreta: el mercado necesita una relajación visible del petróleo para poder encontrar un suelo convincente. Según explicó Julian Emanuel, la semana actual podría convertirse en un momento decisivo para Wall Street, ya que la evolución del conflicto con Irán y el comportamiento del crudo pueden marcar un verdadero punto de inflexión para los activos de riesgo.
Evercore cree que el giro está cerca
Emanuel sostiene que el mercado se está acercando a una fase en la que merecerá la pena volver a comprometer capital. En su opinión, estamos entrando en una semana de máxima incertidumbre, pero precisamente por eso también podría abrirse una oportunidad relevante para el inversor si el ruido geopolítico empieza a aflojar.
El estratega mira especialmente al próximo 6 de abril, fecha en la que Donald Trump podría levantar la pausa en los ataques a infraestructuras energéticas iraníes. Para Evercore, ese momento puede actuar como catalizador en uno u otro sentido: o bien desencadena una nueva escalada, o bien se convierte en el arranque de una relajación que permita a la energía corregir y a la bolsa respirar.
La tesis alcista de Emanuel depende de una cosa por encima de todas las demás: que el petróleo deje de presionar a la economía y a las valoraciones.
El nivel que vigila para comprar: 6.150 puntos
Evercore tiene definido un nivel muy claro a partir del cual aumentaría su exposición a bolsa. Si el S&P 500 cae hasta los 6.150 puntos, Emanuel considera que la corrección ofrecería una oportunidad de compra. Ese movimiento implicaría una caída adicional de alrededor del 3% desde los niveles actuales y dejaría al índice claramente instalado en terreno de corrección.
Su planteamiento es bastante directo: no niega en absoluto que ese escenario pueda producirse. De hecho, lo considera suficientemente probable como para preparar capital y actuar si se materializa. Pero, al mismo tiempo, no lo interpreta como una señal para huir, sino como una zona en la que el mercado empezaría a ofrecer una relación rentabilidad-riesgo más atractiva.
Desde su punto de vista, una caída a 6.150 no sería una señal de pánico final, sino una oportunidad de compra táctica.
El paralelismo con el “berrinche arancelario”
Emanuel compara la situación actual con el episodio del año pasado conocido como el “tariff tantrum”. Entonces, el mercado atravesó un momento de fuerte ansiedad por la incertidumbre política y comercial, pero acabó encontrando suelo y recuperando las pérdidas en cuestión de semanas. Evercore cree que algo parecido podría repetirse si se produce un avance claro en la política hacia Irán y el mercado percibe que la presión energética empieza a ceder.
La lógica detrás de esa comparación es importante. No se trata de decir que ambos episodios sean idénticos, sino de recordar que el mercado suele girar precisamente cuando la incertidumbre alcanza su punto más alto y el sentimiento es más frágil. Por eso Emanuel insiste en estar preparado para actuar antes de que desaparezcan del todo las dudas.
La gran apuesta vuelve a ser la inteligencia artificial
En ese eventual rebote, Evercore vuelve a señalar a la gran tecnología y, en particular, al universo vinculado a la inteligencia artificial como uno de los lugares donde más sentido tendría volver a entrar. Emanuel considera que estas compañías siguen contando con flujos de ingresos previsibles y con un perfil de beneficios suficientemente sólido incluso en un entorno de desaceleración económica.
Reconoce que seguirán existiendo dudas sobre el gasto de capital y sobre el ritmo real de monetización de la IA, pero aun así cree que estas compañías mantienen una capacidad de generación de beneficios que el mercado puede volver a poner en valor cuando se estabilice el frente macro.
Además, destaca un factor interesante: el Nasdaq 100 estaría cotizando a un nivel relativo de valoración más atractivo frente al S&P 500 que en otros momentos desde la pandemia. En su opinión, eso refuerza la idea de que podría ser momento de volver a mirar a la gran tecnología con menos miedo y más convicción.
Evercore no solo busca comprar una caída; quiere hacerlo en un segmento que considera capaz de seguir ganando dinero incluso si la economía se enfría.
Un objetivo muy ambicioso para el cierre del año
La visión de Emanuel no se queda en un simple rebote táctico. Su escenario de fondo sigue siendo abiertamente alcista. Evercore mantiene un objetivo de 7.750 puntos para el S&P 500 al cierre del año, lo que implicaría una subida cercana al 22% desde el cierre del lunes.
Es una previsión ambiciosa, sin duda, pero encaja con su lectura general del mercado: mucha incertidumbre en el corto plazo, sí, pero también una posibilidad real de que el miedo actual termine creando una buena base de entrada para el siguiente tramo alcista si la energía se estabiliza y el frente geopolítico deja de empeorar.
La conclusión de la tesis
La tesis de Evercore se resume bastante bien en una frase: el mercado está muy cerca de una zona en la que el miedo puede convertirse en oportunidad. Pero esa oportunidad depende casi por completo de una condición: que el petróleo deje de actuar como una amenaza creciente para la economía y para los beneficios empresariales.
Por eso, Emanuel no está diciendo que haya que comprar a cualquier precio. Lo que dice es que, si el S&P 500 profundiza algo más la corrección y el mercado empieza a ver una salida en el frente energético, entonces puede abrirse una ventana muy interesante para volver a entrar, especialmente en la gran tecnología y en los nombres ligados a la inteligencia artificial.