Europa abre sin rumbo claro: la IA sostiene el mercado, pero Oriente Medio pesa cada vez más

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Capitalbolsa | 01 jun, 2026 09:30
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Puntos clave
  • Las bolsas europeas arrancan planas, mientras Asia avanza apoyada en semiconductores e inteligencia artificial.
  • El petróleo vuelve a repuntar por encima de los 93 dólares ante las dudas sobre el acuerdo entre EEUU e Irán.
  • La semana estará dominada por PMIs, ISM, inflación europea, empleo en EEUU y resultados de Inditex.

Las bolsas europeas comienzan la semana con una apertura prácticamente plana, en un contexto todavía dominado por dos grandes fuerzas contrapuestas: las dudas sobre el acuerdo en Oriente Medio y el impulso que sigue generando la inteligencia artificial en los mercados asiáticos y estadounidenses.

Los futuros europeos apuntan a ligeros descensos, mientras que los de Wall Street mantienen un tono algo más positivo, especialmente el Nasdaq. En Asia, el Nikkei japonés y el Kospi surcoreano han vuelto a avanzar con fuerza, apoyados por el buen comportamiento de los valores ligados a semiconductores.

El petróleo vuelve a ser el principal foco de tensión

Según Renta 4, el Brent repunta alrededor de un 2%, hasta situarse en torno a los 93 dólares por barril, ante un acuerdo entre EEUU e Irán que sigue pendiente de firma y varios ataques cruzados durante el fin de semana.

La situación continúa siendo delicada. Estados Unidos habría atacado objetivos militares en el sur de Irán tras el derribo de un dron estadounidense, mientras las fuerzas iraníes habrían lanzado ataques contra una base americana. A ello se suma el avance de Israel en su ofensiva contra Hezbolá en Líbano, lo que complica aún más el flanco regional del acuerdo.

El mercado sigue descontando una solución diplomática, pero el precio del crudo recuerda que el riesgo geopolítico no ha desaparecido. Mientras no haya firma definitiva, la volatilidad energética seguirá condicionando bolsas, bonos e inflación.

Tres puntos bloquean el acuerdo

La reunión de Trump con su equipo terminó sin anuncios relevantes y con Estados Unidos devolviendo el borrador a Irán con nuevas enmiendas. Las negociaciones siguen abiertas, pero persisten tres obstáculos principales:

  • La apertura total del Estrecho de Ormuz.
  • La entrega o destrucción del uranio enriquecido.
  • El fin del programa nuclear iraní.

Incluso si se firma un acuerdo, la normalización física del comercio energético podría tardar meses. El mercado no solo necesita un pacto político, sino también garantías operativas de que las rutas de suministro vuelven a funcionar con estabilidad.

Además, la posible dimisión del presidente iraní Pezeshkian añade una nueva capa de incertidumbre. Si se confirma que la Guardia Revolucionaria ha asumido el control efectivo de las decisiones estratégicas, el mercado tendrá que preguntarse si un eventual acuerdo tendría verdadera validez práctica.

Una semana cargada de referencias macro

La atención de los inversores se centrará esta semana en los indicadores adelantados de ciclo. En Europa se publicarán los PMIs finales, el IPC preliminar de mayo, las ventas minoristas y los datos finales de PIB del primer trimestre. En Estados Unidos, las referencias clave serán los ISM, las vacantes JOLTS, el empleo privado ADP, el Libro Beige de la Fed y, sobre todo, el informe oficial de empleo del viernes.

El mercado espera una creación de empleo más moderada en EEUU, una tasa de paro estable en el 4,3% y una cierta desaceleración salarial. Estos datos serán relevantes para calibrar el margen de actuación de la Reserva Federal antes de su próxima reunión.

Resultados, IA y valoraciones exigentes

En el plano empresarial, la atención en España estará en los resultados del primer trimestre de Inditex, que se publicarán el miércoles. También destacarán el Día del Inversor de Inmobiliaria Colonial y Nextil.

En Wall Street, el fondo de mercado sigue apoyado por la mejora de las estimaciones de beneficios. Según Renta 4, las previsiones de BPA del S&P 500 para el segundo trimestre se han revisado al alza un 2,5%, algo poco habitual en esta fase del ciclo de resultados. Energía lidera las mejoras, mientras que salud aparece como el sector más débil.

La renta variable mantiene soporte por beneficios e inteligencia artificial, pero las valoraciones ya no dejan mucho margen de error. Con el S&P 500 cotizando en torno a 21 veces beneficios esperados, cualquier decepción en inflación, empleo o petróleo puede provocar volatilidad selectiva.

En conjunto, la visión de mercado sigue siendo constructiva, aunque más exigente. Las bolsas se mantienen cerca de máximos, pero el camino dependerá de tres variables: la evolución del petróleo, la respuesta de los bancos centrales y la capacidad de los beneficios empresariales para justificar unas valoraciones ya elevadas.

La inteligencia artificial sigue actuando como motor estructural de crecimiento, pero el mercado deberá vigilar si ese entusiasmo es suficiente para compensar unos tipos aún altos, una inflación energética persistente y una geopolítica que continúa lejos de estar resuelta.

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