El rally de fin de año y sus catalizadores
Juan Carlos Ureta Domingo, presidente ejecutivo Renta 4 Banco
Los dos factores decisivos que citábamos al finalizar nuestro anterior comentario para situar al S&P de forma cómoda por encima de los tres mil puntos, la Fed y los resultados de Apple, han funcionado bien, aupando al S&P y al Nasdaq a nuevos máximos históricos de todos los tiempos y dejando al Dow Jones a muy escasos puntos de su récord.
El informe de empleo de octubre, publicado el viernes, con más creación de puestos de trabajo que los esperados, fue el colofón perfecto para una nueva semana de subidas generalizadas en las Bolsas (con alguna excepción como la de nuestro Ibex), que es ya la cuarta consecutiva en la mayor parte de los índices.
Las Bolsas han demostrado, una vez más, su capacidad para sortear los malos datos y quedarse solo con el ángulo positivo, y la jornada de cierre semanal del viernes fue un buen ejemplo, ya que tras el buen dato de empleo se publicó el ISM de manufacturas de octubre, que confirma esa cada vez más evidente recesión industrial global a la que nadie quiere referirse. El ISM de manufacturas de octubre fue el 48,3, por encima del 47,8 de septiembre, pero por debajo del 49,1 esperado y en zona de contracción, es decir por debajo de 50 por tercer mes consecutivo.
En los resultados empresariales pasa algo parecido, están siendo mixtos, pero los buenos se destacan más que los no tan buenos, y además se celebra que una compañía baje sus beneficios si esos beneficios están por encima de las estimaciones que han hecho los analistas, siempre indiciados por el eficaz trabajo de los departamentos de relación con inversores de las empresas cotizadas, que anticipan un escenario peor del esperado, para que luego se celebre la "sorpresa" positiva. (Leer más)