Decae el entusiasmo

Juan Carlos Ureta Domingo, presidente ejecutivo Renta 4 Banco

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Capitalbolsa | 21 oct, 2019 16:22
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El entusiasmo que había despertado en la sesión del viernes de la semana anterior el encuentro de Trump con el vice primer ministro chino, en el que se anunció la firma parcial de un acuerdo comercial entre ambas potencias, se ha atemperado bastante esta última semana, una semana que en términos bursátiles ha sido bastante tranquila, tal y como habíamos vaticinado al finalizar nuestro último comentario.

Las razones de ese enfriamiento de las expectativas han sido varias. En primer lugar, algunos comentarios hechos por las autoridades chinas el mismo lunes siguiente a la celebración del encuentro, señalando que faltaban por desarrollar algunos detalles antes de firmar el acuerdo del viernes, pusieron de manifiesto, una vez más, que la información que nos llega de las negociaciones comerciales es escasa y poco fiable, al estar muy condicionada por los objetivos de marketing que a cada parte le interesan en cada momento, y muy singularmente por los objetivos de Trump de cara a las elecciones presidenciales de 2020.

La segunda razón para rebajar los ánimos ha sido la constatación de que la economía china se desacelera. Esa desaceleración tuvo un anticipo el lunes pasado, al conocerse que las importaciones chinas habían caído con fuerza en septiembre y las exportaciones también habían caído, aunque más moderadamente, y se confirmó el viernes, cuando se supo que el PIB chino ha subido un 6% en el tercer trimestre, el crecimiento más bajo desde 1992. Ese dato supone una caída respecto al 6,2% del segundo trimestre y confirma que la locomotora del mundo pierde velocidad, a pesar de todos los apoyos monetarios y fiscales que está recibiendo. Es verdad que en parte la caída del comercio exterior puede deberse a la guerra comercial, pero en todo caso es muy dudoso que un acuerdo con Trump pueda alterar la tendencia de fondo a la baja del crecimiento chino.

Tampoco ayudan los datos que se van conociendo de la economía norteamericana y europea. El pasado miércoles se publicaron las ventas minoristas americanas de septiembre, con una caída del -0,3% frente a la subida esperada de +0,3% y el mismo día se supo que la inflación de la zona euro en septiembre ha sido del 0,8%, muy lejos del objetivo oficial de estar por debajo pero cerca del 2% y reflejando una vez más la enorme debilidad de la economía europea.

Pero sin duda la novedad de la semana han sido los resultados empresariales que se empiezan ya a publicar, y es aquí donde la lectura se vuelve un poco más complicada. Los resultados de los grandes Bancos americanos han sido más positivos que negativos. En lo que a Bancos se refiere, las cifras de JP Morgan, Citi, Morgan Stanley y Bank of America han superado expectativas, pero las de Goldman Sachs y Wells Fargo no han agradado al mercado. Hasta ahí todo bastante normal, tal y como viene sucediendo en los últimos trimestres. Sin embargo, en las empresas no financieras la debilidad de la demanda empieza a notarse.

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