BCE, Banco de Inglaterra y petróleo: jornada clave para medir el nuevo riesgo inflacionista
Renta 4 Banco
- Las bolsas europeas apuntan a una apertura negativa, con petróleo en máximos de la guerra.
- Alphabet y Amazon sostienen el frente tecnológico, mientras Meta decepciona por el fuerte aumento del capex.
- BCE y Banco de Inglaterra mantendrán previsiblemente tipos, pero el mercado vigilará cualquier giro más restrictivo.
Las plazas europeas afrontan una apertura negativa, con los futuros del Eurostoxx cediendo alrededor de un 0,85% y los del S&P 500 en torno a un -0,2%. La sesión llega marcada por tres grandes frentes: los resultados de las grandes tecnológicas estadounidenses, la evolución del conflicto en Oriente Medio y las reuniones del BCE y del Banco de Inglaterra.
El principal factor de presión sigue siendo el petróleo. El Brent vuelve a moverse en la zona de 123-125 dólares por barril, en máximos desde el inicio de la guerra, después de que Donald Trump rechazara la propuesta de Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz sin un acuerdo nuclear. A ello se suma la intención de prolongar el bloqueo durante meses, respondida por Teherán con advertencias de una posible “acción militar sin precedentes”.
| Más suben Ibex 35 | |||
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| Más bajan Ibex 35 | |||
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Las tecnológicas ofrecen un apoyo parcial
El frente micro puede actuar como cierto contrapeso al deterioro geopolítico. Anoche presentaron resultados varias de las grandes tecnológicas estadounidenses, con una lectura desigual pero, en conjunto, algo favorable para el sentimiento de mercado.
Alphabet fue el gran ganador, con una subida cercana al 6,8% en el mercado fuera de hora. Su división de Google Cloud superó claramente las expectativas, con ingresos de 20.000 millones de dólares frente a los 18.400 millones esperados, apoyada en la demanda de software e infraestructura vinculada a inteligencia artificial.
Amazon también reaccionó positivamente, con un avance aproximado del 2,2%, tras mostrar un crecimiento del 28% en su negocio de nube, el ritmo más alto desde 2022. En Microsoft, la lectura fue más fría, con caída cercana al 1,6% pese a que Azure creció un 39%, ligeramente por encima de lo esperado. El mercado sigue preocupado por la monetización de Copilot dentro de Office.
La gran decepción fue Meta, que retrocedió más de un 7% después de elevar su previsión anual de inversión en capital hasta 145.000 millones de dólares. El problema no es solo el aumento del gasto, sino la falta de un plan de monetización tan claro como el de sus competidores en computación en la nube.
La inteligencia artificial sigue sosteniendo a la tecnología, pero el mercado empieza a discriminar más entre inversión productiva, como en nube, y capex masivo con retorno todavía incierto.
La Fed mantiene tipos, pero el tono se endurece
En el plano monetario, la Fed mantuvo ayer los tipos en el rango del 3,5%-3,75%, como esperaba el mercado. Sin embargo, la reunión dejó un tono más restrictivo de lo previsto por el elevado grado de disensión interna, con una votación de 8 a 4, la más dividida desde 1992.
El desacuerdo refleja el choque entre dos riesgos: por un lado, menor crecimiento por el impacto de la guerra de Irán; por otro, mayor inflación por el encarecimiento de la energía. Miran defendió un recorte de tipos, mientras que Hammack, Kashkari y Logan apoyaron mantenerlos, pero rechazaron el sesgo demasiado acomodaticio del comunicado.
La reacción fue inmediata en bonos, con un repunte de las rentabilidades especialmente en los plazos cortos. La TIR a dos años subió hasta el entorno del 3,92%. El mercado ha eliminado ya prácticamente toda probabilidad de recortes futuros y empieza a asignar cierta posibilidad a una subida en el primer trimestre de 2027.
Warsh prepara una nueva etapa en la Reserva Federal
Kevin Warsh fue confirmado por el Comité Bancario del Senado por 13 votos a 11, después de retirarse la investigación penal sobre el actual presidente. Warsh sustituirá a Jerome Powell al frente de la Fed el próximo 15 de mayo, aunque Powell permanecerá como gobernador, previsiblemente con un perfil bajo, durante un periodo todavía indeterminado.
Warsh llega con promesas relevantes: revisar el marco de actuación ante una inflación más elevada, modificar la comunicación del banco central y reducir el balance de la Fed, que actualmente ronda los 6,7 billones de dólares. La clave será cómo ejecuta esos cambios sin erosionar la independencia ni la credibilidad de la institución.
Macro abundante: China, PIB e inflación
La agenda macro también llega cargada. En China, los PMIs oficiales de abril han dejado una lectura mixta: manufacturero en 50,3, servicios en 49,4 y compuesto en 50,1. El PMI manufacturero RatingDog mejoró hasta 52,2, por encima de lo esperado.
En crecimiento, el mercado espera que los datos de PIB confirmen la divergencia entre Estados Unidos y Europa. La eurozona seguiría mostrando un avance modesto, con una estimación del 0,2% trimestral y del 0,9% interanual. En Estados Unidos, el PIB anualizado del primer trimestre podría acelerarse hasta el 2,2%, aunque con cierta moderación del consumo personal.
En inflación, el foco estará en el IPC preliminar de abril de la eurozona, donde se espera un repunte de la tasa general hasta el 3,0%, frente al 2,6% de marzo, por el impacto energético. La subyacente, sin embargo, debería mantenerse más estable, cerca del 2,2%. En Estados Unidos, el deflactor subyacente del consumo privado podría repuntar hasta el 3,2%.
El mercado se enfrenta a una combinación incómoda: más inflación por energía, menor crecimiento en Europa y bancos centrales obligados a evitar un mensaje demasiado complaciente.
BCE: prudencia antes de endurecer de nuevo
La reunión del BCE será una de las principales referencias de la jornada. No se esperan cambios en los tipos, con la facilidad de depósito en el 2,00%, pero la rueda de prensa de Christine Lagarde será decisiva para valorar el sesgo de los próximos meses.
El BCE no debería precipitarse. El shock actual es principalmente de oferta, vinculado al petróleo y al conflicto en Oriente Medio, y no idéntico al de 2022, cuando coincidieron una salida del Covid muy fuerte, tipos negativos y compras masivas de activos. Hoy los tipos están mucho más cerca de niveles neutrales y el margen de error es menor.
La institución deberá vigilar posibles efectos de segunda ronda: traslado de mayores costes de producción a precios finales y tensiones salariales. Pero subir tipos demasiado pronto, solo por el repunte del petróleo, podría repetir errores históricos como los de 2008 y 2011, cuando el endurecimiento monetario terminó agravando el deterioro posterior.
No puede descartarse una subida de 25 puntos básicos más avanzado el año si las expectativas de inflación se desanclan, pero el mercado parece haberse desplazado demasiado rápido hacia un escenario hawkish, descontando casi cuatro subidas frente a ninguna antes del conflicto.
Banco de Inglaterra y resultados empresariales
El Banco de Inglaterra también mantendrá previsiblemente los tipos en el 3,75%. La atención estará en su actualización macro, donde podría revisar al alza la inflación y a la baja el crecimiento. La economía británica sigue especialmente expuesta al deterioro del poder adquisitivo si el shock energético se prolonga.
En el plano empresarial, continúa una intensa temporada de resultados. En Estados Unidos publicarán Apple, Caterpillar, Merck y Eli Lilly. En Europa será el turno de Air France, BNP Paribas, Schneider Electric, Société Générale, BASF y Unilever. En España destacan BBVA, CaixaBank, Indra, ArcelorMittal, Logista, Repsol y Faes Farma.
En conjunto, la sesión arranca con sesgo negativo, dominada por el petróleo y la geopolítica. Sin embargo, los buenos resultados de parte de la gran tecnología estadounidense pueden limitar las caídas si el mercado encuentra apoyo en beneficios sólidos. La clave estará en si el BCE y el Banco de Inglaterra logran mantener un equilibrio creíble entre prudencia, inflación y crecimiento.