Rafael Nadal habla sobre los premios de tenis, sus hoteles y lo que el deporte le enseñó sobre los negocios.
- Rafa Nadal acelera su nueva etapa empresarial tras retirarse del tenis.
- Zel Hotels acaba de abrir su cuarto establecimiento, esta vez en Fuerteventura.
- El extenista invierte en hoteles, educación, deporte y bienestar.
Rafa Nadal está construyendo una nueva etapa fuera de las pistas. Tras retirarse del tenis profesional en noviembre de 2024, el ganador de 22 Grand Slam ha intensificado sus proyectos empresariales en hostelería, educación, deporte y bienestar, con el objetivo de crear un legado más allá de su carrera deportiva.
Uno de los ejes principales de esta nueva fase es Zel Hotels, la marca hotelera fundada en 2022 junto a Meliá Hotels International. Nadal acaba de abrir su cuarto hotel, situado en Fuerteventura, dentro de una cadena que ya cuenta con establecimientos en Mallorca, Costa Brava y Punta Cana.
De vivir en hoteles a crear su propia marca
Nadal explica que abrir hoteles fue una evolución natural tras haber pasado gran parte de su vida viajando por el circuito profesional. Durante años, los hoteles fueron prácticamente su segunda casa, por lo que conoce bien qué tipo de experiencia espera un cliente.
El extenista reconoce que no quería levantarse por la mañana sin saber qué hacer tras la retirada. Su objetivo era seguir activo, pero en una nueva etapa. “De la misma forma que construí un legado dentro de la pista, ahora es el momento de construir un legado fuera de la pista”, señaló en una entrevista con CNBC.
Nadal quiere trasladar al mundo empresarial la misma disciplina, resiliencia y visión de largo plazo que marcaron su carrera deportiva.
El mallorquín considera además que el sector hotelero ofrece una oportunidad interesante porque los consumidores destinan cada vez más dinero a experiencias. Aun así, reconoce que crear una marca desde cero en un mercado tan competitivo es un reto importante.
Lo que el deporte le enseñó sobre los negocios
Nadal sostiene que el deporte le ha aportado herramientas muy útiles para su nueva etapa empresarial. Entre ellas, la capacidad para tolerar la frustración, trabajar en equipo, aceptar las derrotas y gestionar las victorias.
El extenista recuerda que, incluso después de ganar, al día siguiente había que volver a competir. Esa mentalidad, basada en la constancia y en no dar nada por hecho, es una de las lecciones que ahora aplica a sus proyectos empresariales.
Su recuperación de la operación de cadera en 2023 también marcó la transición hacia la retirada. Durante un año no sabía si podría volver a competir al máximo nivel, hasta que finalmente asumió que su etapa como jugador profesional había terminado. Según Nadal, no fue fácil, pero sí estaba preparado para abrir un nuevo capítulo.
El debate sobre los premios en el tenis
Nadal también se pronunció sobre la discusión entre los jugadores y los torneos del Grand Slam en torno al reparto de premios. Varios tenistas destacados, entre ellos Jannik Sinner y Aryna Sabalenka, pusieron fin recientemente a un boicot de protesta tras conversaciones con el All England Club, organizador de Wimbledon.
Wimbledon ha elevado este año sus premios un 20%, hasta 64,2 millones de libras, el mayor aumento anual de su historia. Los jugadores reclamaban una bolsa cercana a 71 millones de libras, equivalente aproximadamente al 16% de los ingresos del torneo. De forma más amplia, algunos tenistas defienden que los Grand Slam lleguen a repartir el 22% de sus ingresos en premios para 2030.
Nadal afirma entender ambas posiciones. Por un lado, reconoce las aspiraciones de los jugadores; por otro, recuerda que los organizadores deben trabajar e invertir durante todo el año para preparar una o dos semanas de competición.
Su propuesta pasa por alcanzar un acuerdo estable a largo plazo entre jugadores y torneos, con incrementos pactados de premios durante varios años. En su opinión, un pacto de diez años permitiría dar estabilidad al circuito y reducir tensiones recurrentes.
Hoteles, academias y bienestar
Los intereses empresariales de Nadal se concentran en tres grandes áreas: hostelería, educación y deporte. Muchas de sus inversiones se canalizan a través de su holding familiar, Aspemir.
Antes de Zel Hotels, Nadal ya había lanzado en 2016 la Rafa Nadal Academy en Mallorca, centrada en la formación de tenistas de alto rendimiento. Desde entonces, el proyecto se ha expandido internacionalmente con academias y centros deportivos en países como México, Grecia, Kuwait, Hong Kong y República Dominicana.
El extenista considera que el interés por el cuidado del cuerpo, el bienestar y el deporte seguirá creciendo. Por eso ve sentido en invertir en educación para niños, formación deportiva y proyectos vinculados a la salud física.
En 2025, Nadal vendió el 44,9% de la academia a la firma de inversión privada GPF Capital por unos 94 millones de euros, equivalentes a aproximadamente 107 millones de dólares. La operación le permitió mantener el 55,1% y el control mayoritario del proyecto.
Nadal define la academia como un proyecto de vida, muy personal, pero reconoce que el crecimiento de los últimos años hacía necesario incorporar apoyo externo para seguir expandiéndose.
Una segunda carrera basada en marca y legado
La nueva etapa de Nadal combina marca personal, experiencia deportiva y alianzas empresariales con socios especializados. Su objetivo no parece ser una diversificación financiera pasiva, sino la construcción de plataformas con identidad propia en sectores donde su trayectoria aporta credibilidad.
Hoteles, academias, educación y bienestar encajan con una misma lógica: trasladar los valores asociados a Nadal —disciplina, esfuerzo, excelencia y resiliencia— a negocios con potencial de crecimiento estructural.
La cuestión para los próximos años será si estos proyectos logran escalar de forma rentable sin diluir la autenticidad de la marca. De momento, Nadal está dejando claro que su retirada del tenis no supone una salida de la competición, sino el inicio de una nueva carrera empresarial.