La IA dispara a proveedores ocultos de chips, óptica y equipos de fabricación

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Capitalbolsa | 11 may, 2026 16:17
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Puntos clave
  • Las tecnológicas de pequeña capitalización han superado con claridad a las grandes tecnológicas en el último año.
  • El mal comportamiento del software de gran capitalización ha lastrado al sector tecnológico del S&P 500.
  • La IA está impulsando a compañías menos visibles ligadas a chips, óptica, pruebas y equipos de fabricación.

El rally tecnológico no se está produciendo solo en los grandes nombres de la inteligencia artificial. Según Britney Nguyen, algunas compañías tecnológicas de pequeña capitalización están registrando un comportamiento muy superior al de sus pares de gran tamaño, impulsadas por la búsqueda de beneficiarios menos evidentes dentro de la cadena de valor de la IA.

El dato más llamativo es que el sector de tecnologías de la información del S&P SmallCap 600 ha superado al sector tecnológico del S&P 500 en unos 38 puntos porcentuales durante el último año. Esta diferencia refleja tanto la fortaleza de varias pequeñas compañías ligadas a semiconductores como la debilidad de algunos gigantes del software.

El software de gran capitalización pierde brillo

Una de las razones de esta divergencia es el fuerte castigo sufrido por grandes compañías de software. Valores como Salesforce, Intuit y Adobe han caído más de un 30% en doce meses, mientras que Workday y ServiceNow han perdido más del 50%.

El mercado teme que la inteligencia artificial pueda alterar la demanda de software tradicional, reducir barreras de entrada o presionar precios en determinadas áreas. Como estas compañías tienen una elevada capitalización dentro del sector tecnológico del S&P 500, sus caídas han frenado el rendimiento agregado de las grandes tecnológicas.

La IA no está beneficiando por igual a todo el sector tecnológico. Está premiando a los proveedores de infraestructura y castigando a parte del software tradicional, donde el mercado empieza a cuestionar la durabilidad de algunos modelos.

Memoria, redes y óptica siguen en plena euforia

Entre las grandes tecnológicas, las compañías de memoria, almacenamiento y redes sí han registrado avances extraordinarios. Sandisk, Western Digital y Micron Technology se han beneficiado del fuerte aumento de la demanda vinculada a centros de datos e inteligencia artificial.

También han destacado compañías de redes como Lumentum y Ciena, favorecidas por el crecimiento de la infraestructura necesaria para mover grandes volúmenes de datos. En este nuevo ciclo, la conectividad y la transmisión de alta velocidad se han convertido en piezas críticas para escalar la IA.

  • Memoria y almacenamiento: beneficiados por la demanda de centros de datos.
  • Redes ópticas: clave para transmitir datos a alta velocidad.
  • Semiconductores: siguen captando capital por el ciclo de inversión en IA.

MaxLinear, la pequeña tecnológica estrella

Dentro del universo de pequeña capitalización, MaxLinear ha sido una de las grandes ganadoras. La compañía diseña chips analógicos y otros semiconductores utilizados en centros de datos, y sus acciones han subido cerca de un 800% en el último año.

Buena parte del entusiasmo se explica por su giro hacia la conectividad óptica, una tecnología cada vez más demandada en los centros de datos de IA. La transmisión rápida y eficiente de datos se ha convertido en uno de los grandes cuellos de botella del sector, y el mercado empieza a valorar a las compañías capaces de resolverlo.

El mercado está empezando a mirar más allá de las GPUs. Óptica, prueba de chips, equipos de fabricación y componentes especializados se están convirtiendo en nuevas vías para jugar la temática de IA.

Ichor, Cohu y Ultra Clean: los proveedores ocultos del ciclo de chips

Ichor Holdings, que suministra sistemas de gas y productos químicos para equipos de fabricación de semiconductores, ha subido cerca de un 347% en el último año. La compañía se beneficia de la necesidad de aumentar capacidad productiva en chips avanzados, memoria y procesos de fabricación más complejos.

Cohu, especializada en equipos de prueba e inspección de chips, también ha registrado un fuerte avance, superior al 200%. La compañía está ganando atractivo porque la expansión de la IA requiere más infraestructura de prueba de back-end, especialmente a medida que crecen las cargas de inferencia y aumenta la densidad de potencia en los centros de datos.

Por su parte, Ultra Clean Holdings, que desarrolla sistemas y componentes para equipos de fabricación de chips, ha avanzado más de un 300%. El mercado valora su exposición al aumento de inversión en equipos para fabricación de obleas, especialmente en memoria y semiconductores de última generación.

La IA cambia los ganadores dentro del sector tecnológico

La lectura de fondo es que la inteligencia artificial está generando una rotación interna dentro del sector tecnológico. No todo lo que se llama tecnología sube por igual. El capital está premiando a las compañías que permiten construir, conectar, probar y escalar la infraestructura física de la IA.

Mientras tanto, algunas grandes empresas de software se enfrentan a una narrativa más complicada: la posibilidad de que la IA reduzca el valor de ciertas aplicaciones, cambie los patrones de gasto empresarial o favorezca nuevos modelos más eficientes.

La oportunidad ya no está solo en los nombres obvios. La segunda derivada del ciclo de IA está en los proveedores que hacen posible la infraestructura: chips, óptica, sensores, pruebas, materiales y equipos de fabricación.

Una oportunidad atractiva, pero con riesgo elevado

El fuerte rendimiento de estas pequeñas tecnológicas confirma que los inversores buscan beneficiarios menos conocidos del ciclo de IA. Sin embargo, también conviene ser prudentes. Muchas de estas compañías son más volátiles, tienen menor liquidez y dependen en gran medida de ciclos de inversión muy concretos.

Si el gasto en centros de datos, memoria, óptica o equipos de fabricación se mantiene, podrían seguir captando interés. Pero tras subidas de varios cientos por ciento, el margen de error se reduce y cualquier decepción en guías, pedidos o márgenes puede provocar correcciones intensas.

En conjunto, el mensaje es claro: el liderazgo tecnológico se está ampliando hacia compañías más pequeñas y especializadas. La inteligencia artificial sigue siendo el gran motor, pero el mercado empieza a distinguir entre los modelos amenazados por la IA y aquellos que se benefician directamente de su construcción física.

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