Boeing retrasa su avión de próxima generación hasta finales de la década de 2030

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Capitalbolsa | 20 jul, 2026 12:45
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Puntos clave
  • Boeing considera probable lanzar su próximo avión de pasillo único hacia finales de la década de 2030.
  • La prioridad inmediata es elevar la producción del 737, generar caja y reducir deuda.
  • Airbus podría adelantarse con una nueva versión del A320 a comienzos de la próxima década.

Boeing no prevé lanzar su avión comercial de próxima generación hasta finales de la década de 2030. El consejero delegado del fabricante estadounidense, Kelly Ortberg, considera que la compañía aún no está preparada financieramente para afrontar un programa de esta magnitud y que la demanda del mercado tampoco se encuentra suficientemente definida.

La dirección mantiene como prioridad la recuperación operativa de Boeing, especialmente mediante el aumento de la producción del 737. Una mejora sostenida de las entregas permitiría reforzar el flujo de caja, reducir deuda y recuperar capacidad financiera antes de comprometer las elevadas inversiones necesarias para desarrollar una nueva plataforma.

El objetivo es fabricar 63 aviones al mes

Boeing parte actualmente de una producción aproximada de 42 unidades mensuales y aspira a alcanzar las 63 aeronaves al mes durante los próximos años. Antes de llegar a ese nivel, la división de aviones comerciales quiere estabilizar el ritmo en 47 unidades mensuales y elevarlo posteriormente hasta 52.

La compañía considera que solo después de normalizar la producción podrá estudiar cambios industriales de mayor alcance. La recuperación sigue condicionada por una cadena de suministro volátil y por los atascos que afectan a proveedores de interiores, motores y otros componentes esenciales.

Boeing necesita convertir la recuperación de la producción en flujo de caja y reducción de deuda antes de asumir el coste de un nuevo programa aeronáutico.

Certificaciones y entregas pendientes

Mientras estabiliza su actividad industrial, Boeing trabaja en varios programas pendientes. La empresa espera obtener próximamente la certificación de la variante más pequeña del 737 MAX y se encuentra cerca de concluir las pruebas de vuelo de la versión de mayor tamaño.

También mantiene su previsión de comenzar las entregas del 777X en 2027. El cumplimiento de estos hitos será importante para reconstruir la confianza de los clientes y reducir los costes derivados de los retrasos acumulados.

Airbus podría tomar ventaja

El calendario de Boeing es más conservador que el planteado por Airbus. El fabricante europeo ha sugerido que podría presentar una nueva versión de su familia A320 a comienzos de la década de 2030, varios años antes del horizonte contemplado por su rival estadounidense.

Las familias 737 y A320 concentran la mayor parte de las carteras de pedidos de ambos fabricantes y dominan el mercado mundial de aviones de pasillo único. Por ello, cualquier diferencia en eficiencia, costes operativos o consumo de combustible puede tener efectos importantes sobre los pedidos futuros.

La estrategia de Boeing pasa por priorizar la ejecución y el saneamiento financiero frente a la velocidad: primero estabilizar la producción, generar caja y reducir deuda; después, afrontar el desarrollo del avión que deberá competir con la próxima generación del A320.

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