Un giro inesperado: el mercado empieza a temer que la Fed vuelva a subir los tipos
- El repunte del petróleo está reabriendo un debate impensable hace semanas: ¿y si la Fed vuelve a subir tipos?
- Los mercados de derivados ya asignan una probabilidad cercana al 25% a una subida este año.
- La mayoría de economistas espera que la Fed mantenga una postura de “esperar y ver”.
Hace apenas unas semanas el debate giraba en torno a cuándo volvería la Reserva Federal a recortar los tipos de interés. Sin embargo, el fuerte repunte de los precios del petróleo provocado por el conflicto con Irán ha reabierto un escenario que parecía completamente descartado: que el próximo movimiento de la Fed pudiera ser, de nuevo, una subida de tipos.
Según explica Greg Robb, los mercados financieros ya empiezan a considerar esa posibilidad. Los operadores del mercado de derivados estiman ahora una probabilidad cercana al 25% de que la Reserva Federal suba los tipos en algún momento de este año.
El petróleo vuelve a poner presión sobre la inflación
La razón principal detrás de este cambio de percepción es el encarecimiento de la energía. Desde el inicio del conflicto en Oriente Medio, los precios del petróleo se han disparado, lo que amenaza con trasladarse rápidamente a los precios de los combustibles y al coste de vida.
Carl Weinberg, economista jefe de High Frequency Economics, cree que el impacto del petróleo podría empujar la inflación medida por el índice de gasto en consumo personal —la referencia favorita de la Fed— hacia una tasa anual del 3,5% durante el verano.
Desde su punto de vista, el banco central debería actuar para evitar que las expectativas de inflación vuelvan a desanclarse. Incluso no descarta que la Reserva Federal debata seriamente una subida de tipos en la reunión de esta semana.
El escenario central sigue siendo esperar
Aun así, el escenario dominante entre los economistas sigue siendo que la Reserva Federal mantendrá los tipos sin cambios en su reunión del 17 y 18 de marzo. La institución prefiere adoptar una estrategia prudente mientras evalúa el impacto real del conflicto en la economía global.
Muchos analistas creen que los recortes de tipos siguen siendo posibles este año, pero probablemente más tarde de lo que se pensaba hace unos meses. Algunos pronósticos sitúan ahora el primer recorte hacia septiembre o incluso más adelante.
El expresidente de la Reserva Federal de Dallas, Robert Kaplan, ha pedido paciencia, señalando que la situación económica podría ser muy diferente dentro de unas semanas, dependiendo de cómo evolucione el conflicto en Oriente Medio.
Una Fed dividida ante el shock energético
El debate dentro de la Reserva Federal gira en torno a una cuestión clásica: si los bancos centrales deben ignorar los shocks petroleros, considerándolos temporales, o si deben actuar para evitar que se filtren a la inflación subyacente.
Algunos responsables consideran que el banco central debería mantener su enfoque habitual y mirar más allá del repunte del petróleo. Otros temen que repetir esa estrategia sea arriesgado después de la experiencia inflacionaria de los últimos años.
Por ahora, el consenso es que la Fed mantendrá una postura flexible, dejando claro que está dispuesta a actuar en cualquier dirección si la inflación o el mercado laboral lo exigen.
El mercado ha pasado en pocas semanas de debatir cuántos recortes de tipos habrá a preguntarse si la Fed podría volver a subirlos. Eso refleja hasta qué punto el shock energético ha cambiado el panorama. Sin embargo, lo más probable es que Powell mantenga un discurso prudente y condicional. Para las bolsas, la clave no será tanto la decisión inmediata como el mensaje: si la Fed insinúa que los recortes se retrasan, la volatilidad podría seguir elevada durante los próximos meses.