Las bolsas europeas cierran tranquilas, pero el mercado entra en julio con varios frentes abiertos

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Capitalbolsa | 29 jun, 2026 17:35
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Puntos clave
  • Europa cierra sin grandes movimientos.
  • El mercado espera datos clave de inflación y empleo.
  • Tecnología, petróleo y Fed marcarán julio.

Las bolsas europeas afrontan el cierre de la sesión con movimientos reducidos, en una jornada de transición después de una semana especialmente volátil para la tecnología, los semiconductores y los valores ligados a la inteligencia artificial.

La falta de dirección clara responde a una combinación de factores que se compensan entre sí. Por un lado, el retroceso del petróleo hacia niveles previos al conflicto entre Estados Unidos e Irán ha reducido parte de la presión inflacionista y ha permitido cierta estabilización de los activos de riesgo. Por otro, los inversores siguen pendientes de la fragilidad geopolítica en Oriente Próximo, de los próximos datos macroeconómicos y del tono que puedan adoptar la Reserva Federal y el BCE en sus reuniones de julio.

El mercado no está descontando un deterioro brusco del escenario, pero tampoco encuentra argumentos suficientes para una recuperación más decidida. La sensación dominante es de espera: el petróleo se mantiene cerca de una zona razonable para contener los temores de inflación, pero la corrección de las grandes tecnológicas ha dejado dudas sobre la sostenibilidad del liderazgo de la inteligencia artificial.

Más suben Ibex 35
PUIG BRANDS B 16,37€ 0,43 2,70%
Acciona 275,80€ 6,40 2,38%
Indra-A 47,77€ 0,85 1,81%
Acciona Energí... 23,54€ 0,30 1,29%
REDEIA CORP 15,01€ 0,19 1,28%
Más bajan Ibex 35
Cellnex 27,56€ -0,47 -1,68%
Amadeus-A 51,30€ -0,84 -1,61%
IAG 5,51€ -0,08 -1,50%
Inditex 55,24€ -0,76 -1,36%
Acerinox 15,42€ -0,21 -1,34%

La paradoja tecnológica

Juan Carlos Ureta, presidente ejecutivo de Renta 4 Banco, destaca una de las grandes paradojas actuales del mercado: las grandes tecnológicas han sufrido una fuerte corrección semanal justo cuando Micron ha publicado unos resultados excepcionales, con un crecimiento de ingresos superior al 400%, un margen que se ha disparado hasta el 84,5% y un beneficio por acción multiplicado por más de 14 veces respecto al año anterior.

El problema no está en la fortaleza de la demanda de chips y memoria, sino en sus consecuencias. Micron ha podido subir de forma muy significativa los precios medios de venta de memorias DRAM y NAND, lo que mejora sus márgenes, pero también encarece los costes de las compañías que compran esos componentes.

Esa presión ya se ha trasladado a compañías como Apple y Microsoft, que han anunciado subidas de precios en algunos productos. Esto alimenta una duda relevante para el mercado: si la inversión en inteligencia artificial está generando un boom real y sostenible de beneficios o si parte de ese crecimiento responde a una fase excepcional de demanda y precios que podría normalizarse más adelante.

El debate sobre la “burbuja de beneficios”

Ureta señala que empieza a extenderse entre los analistas el concepto de “burbuja de beneficios”. La idea es que, del mismo modo que pueden formarse burbujas en los precios de los activos, también pueden producirse burbujas en los beneficios empresariales cuando estos crecen de forma acelerada por factores que no necesariamente son sostenibles.

El debate afecta especialmente a semiconductores, memoria e infraestructura de inteligencia artificial. La demanda actual es muy fuerte, pero está impulsada en buena medida por la enorme inversión de los grandes hiperescaladores. Si esa inversión se modera en algún momento, las ventas y márgenes de compañías como Micron, Nvidia, Broadcom, Marvell, AMD o ARM podrían normalizarse a la baja.

Este será uno de los grandes debates del verano. La temporada de resultados del segundo trimestre será clave para comprobar si la monetización real de la inteligencia artificial empieza a justificar las inversiones actuales o si el mercado ha descontado demasiado rápido una senda de beneficios extraordinaria.

Petróleo, inflación y bancos centrales

La segunda gran cuestión es la inflación. Resulta paradójico que la preocupación por los precios haya aumentado justo cuando el petróleo ha vuelto a niveles previos al ataque a Irán. El WTI se mueve cerca de los 70 dólares y el Brent en torno a los 72 dólares, niveles que deberían ayudar a contener las expectativas inflacionistas.

Sin embargo, los últimos datos de inflación en Estados Unidos siguen siendo elevados y la nueva Reserva Federal presidida por Kevin Warsh ha adoptado un tono más duro. La Fed ha elevado sus previsiones de inflación y ha subrayado su compromiso con la estabilidad de precios. En Europa, el BCE también mantiene un tono restrictivo, con varios miembros defendiendo que todavía podría haber margen para nuevas subidas de tipos.

La clave será comprobar si los bancos centrales actúan realmente en función de los próximos datos o si mantienen un sesgo más restrictivo para recuperar credibilidad frente a la inflación. Las reuniones de julio de la Fed y del BCE serán especialmente relevantes para valorar si el consenso actual de nuevas subidas de tipos se confirma o empieza a revisarse.

Julio dependerá de la tecnología

El mes de julio suele ser estacionalmente favorable para las bolsas, especialmente en su primera mitad. Pero esta vez el comportamiento de las tecnológicas será determinante. El peso de la tecnología en los grandes índices es tan elevado que resulta difícil imaginar un movimiento alcista sostenido si Nasdaq, semiconductores y megacaps no consiguen estabilizarse.

La semana pasada dejó una clara divergencia entre índices. El Nasdaq fue el peor índice estadounidense, con una caída del 4,6%, mientras que el S&P 500 retrocedió alrededor del 2% y el Dow Jones logró cerrar con una subida del 0,6%. En Europa, el comportamiento también fue desigual: el EuroStoxx, el Dax y el Cac terminaron con descensos semanales, mientras que el Ibex resistió mejor gracias a su composición sectorial.

Esta semana los inversores estarán pendientes del IPC de junio de la zona euro, del informe de empleo de Estados Unidos y de los primeros resultados empresariales relevantes. También será importante que el petróleo se mantenga cerca de los niveles actuales para evitar una nueva presión sobre inflación, tipos y bancos centrales.

Lectura de cierre: la sesión europea termina sin grandes movimientos porque el mercado está en compás de espera. El alivio por el petróleo contiene las ventas, pero la corrección tecnológica, el debate sobre la sostenibilidad de los beneficios ligados a la IA y el tono restrictivo de los bancos centrales impiden una recuperación más clara. Para que julio sea positivo, el mercado necesita tres apoyos: petróleo estable cerca de 70 dólares, recomposición de las tecnológicas y una Fed que no endurezca más de lo necesario.

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