Jeremy Grantham alerta de burbuja bursátil, pero invierte en tecnología privada
- Grantham mantiene una visión bajista sobre bolsa.
- Su fundación invierte en venture capital tecnológico.
- La aparente contradicción ha generado debate.
Jeremy Grantham, cofundador de la gestora GMO y conocido por sus frecuentes advertencias sobre los excesos del mercado bursátil, ha vuelto a quedar en el centro del debate después de que se analizasen las inversiones de su propia fundación.
Grantham, de 87 años, ha sido históricamente uno de los inversores más críticos con las valoraciones elevadas de la renta variable, hasta el punto de ser considerado por muchos como un “permabear”. Sin embargo, las declaraciones públicas de su fundación muestran una exposición significativa a algunas de las firmas de capital riesgo más relevantes del momento.
Según el análisis realizado sobre las declaraciones fiscales públicas de la Grantham Foundation for the Protection of the Environment, la organización mantiene inversiones en gestoras de venture capital como Thrive, Lux Capital y Founders Fund.
Estas firmas no son inversores tradicionales de bajo riesgo, sino vehículos especializados en áreas de fuerte crecimiento como inteligencia artificial, software, robótica, biotecnología, climate tech, semiconductores, defensa tecnológica y otras tecnologías de frontera.
La polémica surge porque algunas de estas inversiones estarían expuestas a compañías de muy alta valoración, incluyendo SpaceX, una empresa cuya eventual salida a bolsa ha sido criticada por el propio Grantham en el pasado. La fundación también ha invertido directamente en valores como QuantumScape, compañía que todavía no genera ingresos relevantes por producto ni beneficios.
La crítica principal es que existe una aparente diferencia entre el mensaje macroeconómico de Grantham y la composición real de parte de sus inversiones. Desde una perspectiva descendente, Grantham advierte de burbujas y excesos en el mercado. Desde una perspectiva ascendente, su fundación asigna capital a algunos de los sectores tecnológicos más agresivos y de mayor crecimiento.
El propio Grantham ha abordado en otras ocasiones esta aparente contradicción. Ha elogiado repetidamente el papel del venture capital estadounidense, al que considera una de las áreas más dinámicas del capitalismo norteamericano. Su argumento es que muchas de las compañías más innovadoras nacen precisamente gracias a la financiación temprana de fondos especializados.
La diferencia clave está en el punto de entrada. Las gestoras de capital riesgo pueden acceder a empresas de alto crecimiento en fases más tempranas y, en teoría, a valoraciones más atractivas que las disponibles posteriormente para el inversor bursátil. No obstante, también asumen un riesgo superior, ya que muchas de estas compañías no llegan a consolidarse.
El debate llega en un momento en el que el mercado estadounidense sigue cerca de máximos históricos. El S&P 500 terminó la semana apenas un 3% por debajo de su récord, mientras los futuros de la bolsa estadounidense apuntaban a nuevas subidas al inicio de la semana.
Valoración: la situación no implica necesariamente una contradicción absoluta. Grantham puede ser bajista sobre las valoraciones del mercado cotizado y, al mismo tiempo, aceptar exposición a tecnología privada a través de fondos de venture capital. La clave está en el precio de entrada, el horizonte temporal y la tolerancia al riesgo. Aun así, el caso ilustra la tensión actual entre las advertencias sobre burbuja tecnológica y el atractivo estructural de sectores como IA, defensa, semiconductores, software y tecnología climática.