Se presta demasiada atención al empleo de EE.UU. y no lo suficiente a los grandes cambios en la inmigración.
Deutsche Bank ha publicado una nota que destaca que el enfoque en el empleo podría ser erróneo. El gran cambio en la economía estadounidense reside en la inmigración, que se ha desplomado este año, con una caída de más del 90 % entre el promedio de enero de 2022 y junio de 2024.
Señalan que esto equivale a una desaceleración anual del crecimiento de la fuerza laboral de más de 2 millones de personas.
El año pasado escribíamos que Estados Unidos se beneficiaba de una combinación ideal de alto crecimiento del empleo y bajos salarios, precisamente debido a las altas cifras de inmigración. Si las tendencias migratorias recientes continúan, es inevitable que a lo largo del año ocurra lo contrario. Como demostró la crisis energética de 2022, una crisis de oferta negativa no es buena noticia para una moneda.
Entre esto y el comercio, se producen grandes cambios estructurales en la economía bajo la superficie. Si a esto le sumamos un déficit descontrolado, la receta no es la mejor.