“El Tío Sam ya no es AAA; es el momento de adecuar las carteras a un nuevo ciclo”
Lale Akoner, analista Global de Mercados de eToro
Moody's acaba de retirar la calificación final AAA de EE. UU., alegando el aumento de la deuda, un déficit anual de más de 2 billones de dólares y el estancamiento político en torno a los impuestos y el gasto. Sin embargo, para muchos en el mercado, esto ya estaba descontado.
El período de 27 años de estímulo fiscal finalizó en 2023 y los pagos netos de intereses han ascendido discretamente al 18% de los ingresos fiscales, muy por encima de los estándares históricos. Es evidente que los aranceles y el pago de las prórrogas de las rebajas de impuestos son señales de que ha llegado un nuevo período de austeridad.
¿La ironía? Moody's podría llegar tarde a la fiesta. En 2011, S&P rebajó la calificación de EE. UU. después de que el Congreso aprobara recortes por 2 billones de dólares. Los rendimientos de los bonos cayeron. Ahora, Moody's señala déficits vinculados a extensiones de recortes de impuestos que ni siquiera se han aprobado, mientras ignora los aranceles, que funcionan como un impuesto al consumo de 2 billones de dólares que, en realidad, impulsa los ingresos. Los aranceles perjudican el crecimiento, pero benefician al Tesoro: una disyuntiva que el mercado parece comprender mejor que las agencias de calificación.
Conclusión para el inversor: La rebaja refleja lo que los mercados ya saben: nos encontramos en un nuevo régimen fiscal definido por la austeridad mediante aranceles y topes, no por estímulos. Esté atento a los rendimientos de los bonos del Tesoro y a las negociaciones fiscales, pero no reaccione exageradamente a la propia rebaja. La historia demuestra que estas predicciones a menudo van a la zaga de los fundamentos.