Huida hacia el dólar: los inversores buscan refugio ante la escalada geopolítica
- El dólar se fortalece mientras los inversores buscan refugio ante la escalada del conflicto con Irán.
- El petróleo por encima de 100 dólares aumenta el riesgo de inflación y presiona a las monedas importadoras de energía.
- El euro pierde terreno y crece el temor a un escenario de estanflación en la zona euro.
La escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán está teniendo un impacto directo en los mercados financieros globales. Según el último análisis semanal del mercado de divisas elaborado por Ebury, los inversores han vuelto a buscar refugio en el dólar estadounidense, reforzando su papel como activo defensivo en momentos de tensión geopolítica.
La guerra ha entrado en su segunda semana y el mercado comienza a asumir que el conflicto podría prolongarse. En este contexto, se ha producido un movimiento poco habitual: caídas simultáneas tanto en los mercados bursátiles como en los bonos, mientras el dólar se fortalece frente a la mayoría de divisas.
El dólar vuelve a dominar como activo refugio
El dólar estadounidense se ha consolidado nuevamente como el principal activo refugio del sistema financiero global. La combinación de elevada liquidez, fortaleza económica relativa y el hecho de que Estados Unidos sea actualmente un exportador neto de energía ha impulsado la demanda de la divisa.
Además, el fuerte repunte del petróleo está beneficiando a economías productoras de energía. Entre las divisas que mejor comportamiento han mostrado destacan el dólar canadiense, la corona noruega y el franco suizo, monedas que históricamente tienden a fortalecerse en entornos de incertidumbre global.
El euro vuelve a debilitarse
La moneda única europea se encuentra entre las divisas más presionadas en este entorno. Según el informe, el euro ha retrocedido hacia los niveles más bajos de su rango de cotización reciente, reflejando la mayor vulnerabilidad de la zona euro ante un shock energético.
Europa es uno de los mayores importadores de energía del mundo, lo que la hace especialmente sensible a un repunte prolongado de los precios del petróleo y del gas. Esta situación aumenta el riesgo de un escenario de estanflación, caracterizado por crecimiento débil y elevada inflación.
Los mercados ya comienzan a reflejar esta preocupación. Los contratos de swaps descuentan prácticamente dos subidas de tipos de interés por parte del BCE antes de finales de año como respuesta a la presión inflacionista.
La libra resiste frente al euro
La libra esterlina ha mostrado un comportamiento mixto. Aunque ha perdido terreno frente al dólar, sí ha logrado apreciarse frente al euro gracias a una menor dependencia energética relativa del Reino Unido.
Sin embargo, el país sigue siendo un importador neto de petróleo, por lo que también está expuesto a un aumento de la inflación energética. Este riesgo ha provocado un fuerte ajuste en los mercados de deuda británicos y un cambio en las expectativas de política monetaria.
Los inversores han pasado de esperar recortes de tipos del Banco de Inglaterra en 2026 a contemplar incluso la posibilidad de una subida de tipos si la inflación se mantiene elevada.