El fallo del Supremo no hunde al dólar, pero refuerza la visión bajista
- El fallo del Tribunal Supremo contra los aranceles de emergencia apenas debilitó al dólar gracias al nuevo arancel global temporal del 15%.
- Las numerosas incógnitas sobre devoluciones de aranceles, acuerdos comerciales y horizonte de 150 días mantienen una prima de riesgo moderada sobre el USD.
- La divisa muestra menor sensibilidad a los tipos y mayor dependencia de los flujos hacia la renta variable, lo que refuerza una visión bajista a medio plazo.
Impacto limitado del fallo del Supremo sobre el dólar
Según subraya el economista de Julius Baer, el fallo del Tribunal Supremo de Estados Unidos que declara ilegales los aranceles impuestos bajo poderes de emergencia apenas provocó movimientos en el tipo de cambio del dólar. La reacción contenida se explica, en buena medida, por la rápida sustitución de esas medidas mediante un nuevo arancel global temporal del 15% y por la gran cantidad de incógnitas que aún rodean al diseño final del régimen arancelario.
El mismo día de la decisión judicial, el dólar apenas variaba frente a las principales divisas. Como señala el análisis, el mercado asumió que el nuevo arancel provisional limita, al menos de momento, la pérdida de ingresos por tarifas, aunque quedan abiertas cuestiones clave como su continuidad más allá del horizonte de 150 días, la respuesta de los socios comerciales y la eventual obligación de devolver parte de los aranceles recaudados bajo poderes de emergencia.
Incógnitas fiscales y prima de riesgo sobre el USD
Una posible devolución parcial de los aranceles cobrados bajo el paraguas de la emergencia reduciría de forma significativa los ingresos asociados y pondría aún más presión sobre una posición fiscal ya tensionada. De ahí que, como apunta el economista, el mercado empezara a incorporar una prima de riesgo algo mayor sobre la divisa, que llegó a depreciarse alrededor de un 0,5% en la sesión posterior.
Este movimiento fue amplio y poco discriminatorio entre supuestos ganadores y perdedores de un eventual rediseño arancelario, reflejando más bien un aumento general de la incertidumbre. Además, muchas de estas incógnitas —desde la resolución de demandas en tribunales inferiores hasta la reacción política de los socios comerciales— probablemente se prolonguen durante varios meses, lo que acota, por ahora, la magnitud del repunte en la prima de riesgo.
Menor sensibilidad a tipos, mayor dependencia de flujos de inversión
En paralelo, este episodio arancelario apenas ha alterado las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal. De hecho, como recuerda el informe, las actas de la reunión de enero mostraron un tono algo más restrictivo, con mayor apoyo a mantener el nivel actual de tipos y con los recortes desplazándose más adelante en el año. Sin embargo, el efecto de estos matices sobre el dólar parece cada vez más limitado.
El análisis de Julius Baer considera que la sensibilidad de la divisa a las variaciones de tipos ha disminuido y que el foco se ha desplazado hacia la capacidad de Estados Unidos para seguir atrayendo capital, en particular a través de los mercados de renta variable. Con un déficit por cuenta corriente elevado, cualquier erosión de la percepción de atractivo de los activos estadounidenses —ya sea por ruido político, tensiones comerciales o dudas sobre el crecimiento— puede traducirse en una mayor vulnerabilidad del dólar.
Conclusión: un marco coherente con una visión bajista
En conjunto, la combinación de un régimen arancelario en transición, potencial presión sobre las cuentas públicas y menor impacto de los tipos de interés sobre el cruce de divisas refuerza la tesis de debilidad gradual del dólar. Como concluye el economista de Julius Baer, mientras la divisa dependa en mayor medida de la entrada constante de capital en renta variable y otros activos de riesgo, cualquier deterioro de esa narrativa hará más difícil sostener la fortaleza del billete verde en el medio plazo.