El dólar se juega su futuro en los 96 puntos: la ruptura que puede desatar una nueva ola de caídas
- El índice dólar (DXY) ha caído más de un 12% desde sus máximos de 2025 y se mueve sobre un soporte técnico clave en la zona de 96 puntos.
- Una ruptura clara por debajo de 96 podría abrir la puerta a caídas adicionales hacia la franja 89–90, según el análisis técnico de LPL Financial.
- El debilitamiento del dólar se apoya en factores estructurales: diversificación de bancos centrales, déficits fiscales y expectativas de política monetaria más laxa.
Según expone Isabel Wang, el dólar estadounidense atraviesa una fase delicada tras un año de debilidad desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. El ICE U.S. Dollar Index (DXY), que mide el comportamiento del billete verde frente a una cesta de divisas, ha retrocedido más de un 12% desde su máximo de 2025 en 109,96 y cotiza ahora cerca de su nivel más bajo desde febrero de 2022. En las últimas sesiones, el índice se ha estado apoyando en una zona de soporte técnico muy relevante alrededor de 96 puntos.
En la jornada más reciente, el DXY rebotó tímidamente alrededor de un 0,2%, hasta situarse en torno a 96,37, después de haber marcado mínimos de casi cuatro años la sesión anterior. Aun así, el trasfondo sigue siendo el de una divisa presionada por varios frentes: la búsqueda de alternativas por parte de bancos centrales, el ensanchamiento de los déficits fiscales y las expectativas de que la Reserva Federal mantenga una postura de relajación monetaria gradual.
Un soporte técnico crítico en la zona de 96
El estratega jefe técnico de LPL Financial, Adam Turnquist, subraya que, desde el análisis gráfico, el DXY ha fallado en sus principales medias móviles y ha regresado justamente a la zona de soporte delineada por los mínimos de julio y septiembre, en torno a 96 puntos. Este nivel, además, coincide con una línea de tendencia alcista de largo plazo que se remonta a los mínimos de 2008.
Mientras el índice se mantenga por encima de ese soporte, el sesgo estructural del dólar puede seguir considerándose alcista en el muy largo plazo. El verdadero punto de inflexión llegaría con una “ruptura sostenida” por debajo de 96, que abriría la puerta a un movimiento bajista más profundo con objetivo en la franja de 89–90 puntos.
Turnquist resume el escenario en dos caminos posibles: o bien el dólar entra en una fase de consolidación y rebota desde este soporte clave, o bien se produce una reanudación de la tendencia bajista si el DXY perfora claramente los 96 puntos. Ese nivel, según su análisis, es la referencia técnica que definirá el próximo tramo del movimiento.
Factores macro y sentimiento extremo contra el dólar
El debilitamiento del billete verde no responde solo al gráfico. Según recoge Wang, el dólar se ve afectado por una combinación de factores: la diversificación de reservas por parte de bancos centrales que reducen peso en dólares, la preocupación por los déficits fiscales crecientes de las principales economías y las dudas sobre la independencia de la Reserva Federal, junto con la expectativa de más relajación monetaria.
En el plano político, el secretario del Tesoro Scott Bessent insiste en la prioridad de políticas de “dólar fuerte”, mientras que el presidente Trump resta importancia a la debilidad reciente, señalando que el dólar “está bien” y que debe buscar por sí mismo su nivel de equilibrio. Trump ha defendido anteriormente que un dólar más débil puede abaratar las exportaciones y mejorar la competitividad exterior de las empresas estadounidenses.
Turnquist advierte, sin embargo, que el sentimiento bajista sobre el dólar ha alcanzado niveles extremos, tanto en posicionamiento como en derivados (risk reversals). Históricamente, este tipo de lecturas suelen actuar como indicador contrarian: cuando “todo el mundo” está bajista, el margen de caídas adicionales tiende a reducirse y aumentan las probabilidades de un rebote.
Desde esta perspectiva, el estratega sugiere “ponerse la gorra de trader”: mientras el índice dólar no rompa de forma concluyente por debajo de los 96 puntos, resulta difícil justificar un escenario excesivamente pesimista. El mercado podría seguir presionando al billete verde, pero el punto clave para validar una caída más agresiva es precisamente ese soporte de largo plazo. Hasta que no ceda, el riesgo de un giro alcista contrarian sigue estando sobre la mesa.