Divisas: el dólar estadounidense surfea la ola de la inteligencia artificial
Por David A. Meier, Economista, Julius Baer
El reciente entusiasmo bursátil impulsado por la inteligencia artificial (IA) ha generado fuertes flujos de inversión hacia la renta variable estadounidense, lo que ha fortalecido temporalmente al dólar. Sin embargo, este impulso no podrá ocultar indefinidamente los factores que amenazan al billete verde a medio plazo: un crecimiento económico más débil y una tendencia descendente de los tipos de interés.
En las últimas semanas, el dólar se ha apreciado de forma notable, con un avance superior al 2,5 % desde los mínimos de mediados de septiembre. No obstante, esta tendencia se frenó tras el recrudecimiento de las tensiones comerciales con China y la corrección de los mercados de renta variable, afectada por las preocupaciones sobre la calidad crediticia en EE. UU. Como resultado, la divisa estadounidense se estabilizó en torno al nivel de 1,17 EUR/USD.
Los flujos de capital hacia la renta variable —alimentados por el entusiasmo en torno a la IA— fueron el principal motor de la reciente fortaleza del dólar. Este fenómeno ha logrado enmascarar, al menos temporalmente, los vientos en contra derivados del enfriamiento económico y de la pérdida de ventaja en tipos de interés tras los últimos recortes de la Reserva Federal. A largo plazo, se espera que estos factores vuelvan a debilitar al dólar, especialmente cuando la euforia bursátil empiece a desvanecerse.
Desde Julius Baer se mantienen las previsiones de un EUR/USD en 1,20 a tres meses y 1,25 a doce meses. La creciente incertidumbre política en Francia ha contribuido a un euro más débil, mientras que la volatilidad ha sido mayor en las divisas del G10 con mayor exposición al riesgo, en particular las de Oceanía. Tanto el dólar australiano (AUD) como el neozelandés (NZD) sufrieron pérdidas ante el repunte de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China.
Por su parte, el yen japonés (JPY) ha sido la divisa con peor comportamiento en lo que va de mes, con una caída superior al 2 %, afectado por factores políticos. La ruptura de la coalición entre el partido gobernante NDP y su socio Komeito ha pospuesto las expectativas de una próxima subida de tipos por parte del Banco de Japón (BoJ).
Aun así, se espera que los futuros recortes de tipos de la Reserva Federal y la progresiva normalización monetaria del BoJ reduzcan el diferencial de tipos a favor del dólar. Por ello, se mantiene la previsión de una apreciación del yen hasta los 145 USD/JPY en el horizonte de tres meses.
En cambio, el franco suizo (CHF) ha mostrado una ligera fortaleza gracias a los flujos de refugio seguro, motivados por la persistente incertidumbre comercial y por la desaparición de las expectativas de tipos negativos en el Banco Nacional Suizo (BNS). Con niveles de 0,92 EUR/CHF y 0,79 USD/CHF, aumenta la probabilidad de posibles intervenciones cambiarias del banco central.
Aun así, el equipo de Julius Baer mantiene su previsión de un franco algo más débil a medio plazo (0,94 EUR/CHF), sustentada en el diferencial de tipos y no en intervenciones directas, ya que el BNS suele moderar el ritmo de apreciación pero no persigue niveles concretos de la divisa. En un escenario de debilitamiento prolongado del dólar, el USD/CHF podría acercarse al nivel de 0,75 en los próximos doce meses.