La viabilidad de las terapias genéticas para lograr resultados similares a los de realizar ejercicio físico
Unos científicos han llegado a la conclusión de que algunos de los efectos positivos para la salud del ejercicio físico pueden lograrse utilizando terapias genéticas.
De todos modos, un tratamiento así no está pensado para gente sana que no quiera hacer ejercicio físico, sino para personas con limitaciones físicas que les impiden hacer ejercicio físico o solo muy poco. Por ejemplo, puede tratarse de gente que ha sufrido accidentes graves, o que está en silla de ruedas, o que padece enfermedades que no le permiten ese nivel de actividad física.
El equipo que trabaja en esta línea de investigación lo encabeza Jose Bianco Moreira, de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología (NTNU).
Muchas investigaciones confirman los beneficios del ejercicio físico para la salud, pero es bastante menos lo que se sabe acerca de lo que ocurre en las células que proporcionan los efectos positivos. Moreira y sus colegas se han centrado en aclarar a fondo esto último. En su línea de investigación, apuestan por aumentar el conocimiento sobre lo que ocurre a nivel celular, ya que consideran que esa vía será decisiva para descubrir tratamientos capaces de reproducir los beneficios para la salud que normalmente obtenemos a través del ejercicio físico.