Bitcoin se desploma tras el nuevo giro arancelario de Trump
- Bitcoin cae hasta un 5% tras el anuncio de nuevos aranceles del 15% en EE.UU.
- El oro sube con fuerza, reforzando su papel como refugio clásico.
- Analistas advierten de debilidad estructural y posible caída hacia 50.000 dólares.
Bitcoin volvió a sufrir presión vendedora después de que Donald Trump anunciara su intención de elevar los aranceles globales al 15%. Como señala el autor, el movimiento refleja la sensibilidad del mercado cripto ante episodios de incertidumbre macro y geopolítica.
La criptomoneda llegó a caer cerca de un 5%, perforando los 65.000 dólares, en contraste con el comportamiento más estable de las bolsas asiáticas. Esta divergencia pone de manifiesto que, pese a su narrativa como “oro digital”, bitcoin sigue actuando como un activo de riesgo.
Aranceles y tensión geopolítica
En opinión del autor, el repunte de los aranceles y el aumento de la presencia militar estadounidense en Oriente Medio han elevado el nerviosismo inversor. La posibilidad de un conflicto con Irán añade una capa adicional de incertidumbre que podría afectar al comercio global.
Este entorno ha impulsado la demanda de activos refugio tradicionales. El oro subió más de un 1%, marcando una clara diferencia frente al comportamiento de bitcoin.
Falta de liquidez y fase bajista
Algunos analistas sostienen que la caída no responde a un único titular, sino a una combinación de baja liquidez y escasa convicción en el mercado. El patrón encaja, según explican, con una fase típica de mercado bajista caracterizada por volúmenes reducidos y elevada incertidumbre.
Desde los máximos alcanzados el pasado octubre, cuando superó los 125.000 dólares, bitcoin acumula un descenso cercano al 50% y cae más de un 25% en lo que va de año.
Rotación hacia otros activos
Como apunta el autor, parte del capital parece estar rotando hacia oro y valores vinculados a la inteligencia artificial, mientras persisten dudas regulatorias y macroeconómicas en EE.UU.
El escenario base de varios expertos contempla nuevas caídas hacia la zona de los 50.000 dólares antes de que pueda formarse un suelo más sólido. En este contexto, bitcoin sigue comportándose más como un activo de alta beta que como un refugio estable frente a la volatilidad global.