¿Se puede superar al mercado? Quizás con esta estrategia.
- La inversión basada en momentum ha superado históricamente a los índices generales durante periodos muy largos.
- Las correcciones bruscas de este factor son frecuentes y pueden ofrecer mejores puntos de entrada para inversores pacientes.
- La estrategia exige asumir periodos de elevada volatilidad y pérdidas superiores a las del mercado.
La idea de que resulta imposible superar al mercado a largo plazo tiene una excepción ampliamente estudiada: la inversión basada en momentum, una estrategia que selecciona las acciones que mejor se han comportado durante los últimos meses.
Brett Arends recuerda que décadas de investigación académica han mostrado que este factor ha conseguido batir de forma persistente a los índices generales. La reciente caída relativa de las acciones con mayor impulso podría representar un momento interesante para analizar este tipo de estrategias con una perspectiva de largo plazo.
¿En qué consiste el momentum?
La estrategia suele consistir en comprar acciones que han registrado un buen comportamiento durante los últimos tres a doce meses. En numerosos estudios se utiliza como referencia la evolución de los doce meses anteriores, excluyendo el mes más reciente para reducir el efecto de las reversiones de muy corto plazo.
La lógica es sencilla: las tendencias bursátiles tienden a prolongarse porque los inversores reaccionan lentamente a la nueva información, siguen el comportamiento del resto del mercado y continúan comprando los valores que ya están subiendo.
Un historial de rentabilidad superior
Desde finales del año 2000, el índice estadounidense de momentum de MSCI habría generado una rentabilidad total acumulada del 1.395%, frente al 815% del índice general de acciones estadounidenses. En términos acumulados, la estrategia habría producido aproximadamente un 70% más de ganancias.
La evidencia también aparece en productos cotizados. El Invesco S&P Midcap Momentum ETF, lanzado en 2005, habría convertido una inversión inicial de 10.000 dólares en unos 120.000 dólares, frente a aproximadamente 73.000 dólares en un ETF convencional sobre compañías estadounidenses de mediana capitalización.
Su rentabilidad media anual se situó alrededor del 11,4%, frente al 9% del índice de referencia. Desde su lanzamiento en 2013, el iShares MSCI USA Momentum Factor ETF también habría superado al S&P 500, con una rentabilidad anual media del 16,2%, frente al 14,4% del índice.
El coste de seguir la tendencia
El momentum no ofrece una trayectoria estable. Periódicamente se producen reversiones en las que las acciones que habían liderado el mercado pasan a comportarse mucho peor que los índices generales.
Estas caídas suelen ser especialmente severas durante los mercados bajistas, cuando los antiguos ganadores sufren ventas masivas. En la crisis financiera, la mayor reversión analizada duró 19 meses y provocó una rentabilidad relativa negativa del 22%.
Por este motivo, la estrategia no es adecuada para inversores que necesiten estabilidad a corto plazo o que puedan verse obligados a vender durante una corrección.
La corrección actual
La actual reversión del momentum ya ha provocado una caída relativa importante. Desde su máximo reciente, el ETF MTUM ha quedado aproximadamente diez puntos porcentuales por detrás del mercado estadounidense, llegando temporalmente a una desventaja cercana a doce puntos.
En comparación con los episodios anteriores, la intensidad se encuentra cerca de la media histórica, aunque su duración sigue siendo reducida. Algunas reversiones anteriores concluyeron en dos o cuatro meses, mientras que otras se prolongaron durante más de un año.
¿Por qué puede ser un buen momento?
El argumento del autor es que una corrección no invalida la estrategia. Al contrario, para un inversor que confíe en la persistencia del factor momentum, estos episodios reducen el riesgo de entrar después de una subida excesiva.
Comprar durante una reversión puede resultar más atractivo tanto desde un punto de vista matemático como emocional, porque el inversor accede a la estrategia después de una fase de bajo rendimiento relativo y no después de una fuerte expansión.
No obstante, sigue siendo imposible saber si la actual corrección está cerca de terminar o si todavía queda una fase adicional de debilidad.
Valoración
La evidencia histórica a favor del momentum es sólida, pero no elimina los riesgos. La estrategia ha batido al mercado durante largos periodos, aunque sus resultados son irregulares y pueden incluir fases prolongadas de rentabilidad inferior.
El momentum puede ser un complemento interesante dentro de una cartera diversificada, pero no debería tratarse como una fórmula infalible. Su peso dependerá de la tolerancia al riesgo, el horizonte temporal y la capacidad del inversor para mantener la posición cuando los antiguos ganadores sufran correcciones severas.
La reciente caída relativa mejora el punto de entrada, pero también recuerda que incluso las estrategias con una fuerte base académica pueden atravesar periodos difíciles antes de volver a funcionar.