Federated Hermes apunta al fin de la “histeria” arancelaria y ve grandes oportunidades en Bolsa
Steve Auth, Director de Inversiones de Renta Variable (CIO) de Federated Hermes
Ahora que los mercados de renta variable se están asentando tras el desenfreno de los últimos meses, los inversores y los estrategas del mercado se han apoderado de una respuesta de comportamiento muy natural.
Tras haber pasado de alcistas a bajistas durante la gran liquidación de abril y haberse perdido el posterior repunte que nos ha devuelto al punto de partida hace apenas tres meses, la mayoría se aferra a su nueva posición bajista. De hecho, la mayoría de los comentarios de estos días giran en torno a lo que puede salir mal: "la ley fiscal podría no aprobarse", "la ley fiscal disparará el déficit", "los acuerdos comerciales no se llevarán a cabo" y "se avecina estanflación". Éstas son sólo algunas de las razones habituales para justificar, consciente o inconscientemente, el bochornoso giro.
Lo que podría salir bien. Los titulares sobre aranceles podrían remitir. A medida que se anuncien más acuerdos comerciales en las próximas semanas, la histeria en torno al impacto negativo de los aranceles en la economía mundial debería desvanecerse. Las cifras de inflación podrían ser moderadas, y la Reserva Federal podría iniciar una serie trimestral de seis recortes de 25 puntos básicos en el tipo de interés de los fondos federales, a partir de su reunión de septiembre. Los déficits también podrían reducirse, no aumentar. Y, por último, el crecimiento de los beneficios podría continuar. En nuestra opinión, el segundo semestre y los beneficios de 2026 tienen varios aceleradores en camino: un crecimiento del PIB superior al previsto, desregulaciones que reducen costes y mejoras de la eficiencia de la IA. Todo ello debería provocar una reaceleración del crecimiento de los beneficios empresariales.
Reconocemos, como siempre, que parte de esta información podría ser errónea y que los bajistas podrían tener razón. Pero con tantos factores en contra, creemos que la balanza de riesgos favorece a los alcistas. Hay demasiadas cosas que podrían salir bien a partir de ahora.