Europa busca estabilidad mientras el mercado vuelve a confiar en una tregua entre EE.UU. e Irán
- Los mercados europeos afrontan la sesión con un tono más estable tras el rebote de Wall Street.
- El posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán reduce la tensión, aunque el riesgo geopolítico sigue abierto.
- La salida a bolsa de SpaceX puede convertirse hoy en el principal foco de atención para Wall Street.
Los operadores europeos encaran la sesión con un ambiente algo más tranquilo, apoyados por el rebote de Wall Street y por la esperanza de que Estados Unidos e Irán puedan estar acercándose a algún tipo de entendimiento. Aun así, el mercado vuelve a moverse sobre un terreno frágil: hay titulares positivos, pero también señales claras de que la tensión en Oriente Medio no ha desaparecido.
La jornada anterior dejó una sucesión de mensajes contradictorios. Donald Trump amenazó primero con una acción dura contra Irán y con tomar el control de la isla de Kharg, pero posteriormente canceló los ataques y aseguró que el acuerdo estaba prácticamente cerrado. Según sus propias palabras, los últimos detalles habrían sido aprobados por todas las partes y la firma se anunciaría en breve.
Un acuerdo que todavía no está cerrado
El problema es que no todos los mensajes apuntan en la misma dirección. Fuentes israelíes señalaron que Benjamin Netanyahu se habría visto sorprendido por el anuncio de Trump, mientras que medios iraníes indicaron que el líder supremo Mojtaba Khamenei no habría aceptado todavía la propuesta estadounidense.
Además, Irán volvió a reafirmar que el estrecho de Ormuz permanece cerrado, Estados Unidos derribó dos drones iraníes cerca de la zona y el ejército iraní prometió una respuesta “decisiva y lamentable”. Es decir, el mercado compra la posibilidad de una desescalada, pero los hechos siguen reflejando una situación muy inestable.
Los mercados optan por creer en la calma
Por ahora, los inversores han decidido dar más peso al mensaje de distensión. Las bolsas estadounidenses registraron un fuerte rebote, los precios del petróleo retrocedieron con claridad y las rentabilidades de los bonos también cayeron. Ese movimiento refleja una lectura de menor riesgo inmediato, aunque no elimina la posibilidad de nuevos sobresaltos durante el fin de semana.
En este contexto, los futuros del S&P 500 avanzan alrededor de un 0,2%, al igual que los futuros del Nasdaq. El crudo WTI cae cerca de un 1,6%, hasta los 86,30 dólares, mientras que el dólar se mantiene algo más estable tras las ligeras pérdidas de la sesión anterior.
SpaceX entra en escena
Más allá de la geopolítica, Wall Street tendrá hoy otro foco de enorme relevancia: el primer día de cotización de SpaceX. La compañía ha fijado su precio de salida a bolsa en 135 dólares por acción, y el mercado espera una jornada de fuerte volatilidad, con posible repunte inicial pese a las elevadas valoraciones de partida.
Las tecnológicas ya lideraron las ganancias en la sesión previa, con el Nasdaq subiendo un 2,5%. Si SpaceX debuta con fuerza, podría reforzar el apetito por el riesgo en el sector tecnológico. Si, por el contrario, el estreno decepciona, el mercado podría empezar a cuestionar unas valoraciones que ya descuentan expectativas muy exigentes.
Una sesión con calma, pero no sin riesgo
El tono de fondo para Europa es más constructivo que en jornadas anteriores, pero la estabilidad sigue dependiendo de dos factores muy sensibles: la evolución real de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán y la reacción del mercado al estreno bursátil de SpaceX.
La lectura más prudente es que los mercados han ganado algo de oxígeno, pero no una señal definitiva de normalización. Si el supuesto acuerdo se diluye o si la tensión militar vuelve a escalar cerca de Ormuz, el petróleo y los activos refugio podrían recuperar protagonismo rápidamente.