Esta es la razón por la que las acciones siguen subiendo, según Morgan Stanley.

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Capitalbolsa | 06 may, 2026 16:44
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Puntos clave
  • Morgan Stanley cree que el principal motor de Wall Street ahora son los beneficios empresariales, no el petróleo ni los tipos.
  • La sorpresa mediana de resultados del S&P 500 alcanza el 6%, el mejor dato desde 2022.
  • El impulso ya no se limita a tecnología: también participan financieras, industriales y consumo cíclico.

La bolsa estadounidense sigue subiendo porque los beneficios empresariales están superando con claridad las expectativas. Esa es la tesis principal de Mike Wilson, director de inversiones y estratega de renta variable de Morgan Stanley, recogida por Jules Rimmer en MarketWatch.

Según Wilson, los mercados de acciones se mueven principalmente por dos fuerzas: beneficios y liquidez. En este momento, la mejora de los resultados está compensando las dudas que todavía existen sobre liquidez, tipos de interés y tensiones geopolíticas.

Los beneficios mandan sobre el petróleo y los tipos

La clave de la temporada de resultados no está solo en que las compañías estén resistiendo el impacto de la guerra con Irán y el encarecimiento de la energía. Lo más relevante, según Morgan Stanley, es que el crecimiento de los beneficios está siendo más amplio de lo previsto.

El crecimiento del beneficio por acción se sitúa actualmente en torno al 16%. Tecnología sigue siendo importante, pero ya no es el único soporte del mercado. Sectores como financieras, industriales y consumo cíclico también están generando revisiones al alza.

La lectura es relevante: el mercado no está subiendo solo por las grandes tecnológicas. Si más sectores participan en la mejora de beneficios, el rally tiene una base más sólida.

La mejor sorpresa de resultados desde 2022

La sorpresa mediana de beneficios en el S&P 500 alcanza el 6%, el mejor registro desde 2022. Este dato ayuda a explicar por qué el índice se mantiene cerca de máximos históricos pese a un entorno aparentemente complicado, marcado por petróleo caro, inflación persistente y tensión en el Golfo Pérsico.

Para Morgan Stanley, la amplitud de la mejora es más importante que el liderazgo puntual de las grandes tecnológicas. El hecho de que el impulso no dependa exclusivamente de las llamadas Magnificent Seven sugiere que se está construyendo algo más sostenible.

El impacto de Irán es real, pero desigual

Wilson reconoce que la guerra en Irán y las tensiones en el Golfo Pérsico están teniendo efectos sobre el mercado. Sin embargo, esos impactos no se reparten de forma uniforme. Las interrupciones en el petróleo, las expectativas de inflación y las cadenas de suministro afectan más a unas compañías que a otras.

De hecho, el sector energético se ha convertido en un contribuidor positivo al crecimiento de beneficios del S&P 500. Además, el encarecimiento de la gasolina todavía no está provocando una caída significativa del consumo, al menos por ahora.

Las empresas sí están mencionando mayores costes de transporte, precios de insumos más altos y cadenas de suministro más tensas. Pero, según Morgan Stanley, el impacto sobre los beneficios sigue siendo limitado. Muchas compañías están adaptándose y, en numerosos casos, trasladando parte de esos costes al consumidor.

Mientras las empresas conserven poder de fijación de precios, el mercado puede tolerar mejor el shock energético. El riesgo aparecería si el consumidor empieza a resistirse o si los márgenes dejan de aguantar.

La Fed sigue siendo un riesgo, pero las valoraciones ya han ajustado

La política monetaria continúa siendo un factor relevante. Wilson admite que la Reserva Federal sigue preocupada por las presiones inflacionistas, lo que está obligando al mercado a reajustar la curva de tipos. Las bajadas de tipos este año parecen ahora menos probables.

Este cambio de expectativas ha presionado las valoraciones durante los últimos meses. Sin embargo, aunque el S&P 500 está cerca de máximos históricos, su múltiplo se ha comprimido desde unas 23 veces beneficios estimados de 2026 hasta aproximadamente 20 veces, gracias al fuerte crecimiento de las ganancias.

La conclusión de Morgan Stanley es constructiva. Wilson espera que la renta variable estadounidense siga avanzando de forma gradual durante el resto del año, aunque con episodios intermitentes de volatilidad.

En conjunto, el mensaje es claro: mientras los beneficios sigan batiendo expectativas y el crecimiento se reparta entre más sectores, Wall Street puede continuar subiendo incluso con petróleo alto, tipos exigentes y ruido geopolítico. El punto débil de esta tesis sería una pérdida de tracción en márgenes o una caída del consumo por el encarecimiento energético.

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