El S&P 500 se encamina a una ligera subida tras alcanzar un máximo histórico al cierre del martes.
- Los futuros de Wall Street apuntan a una apertura ligeramente positiva tras nuevos máximos del S&P 500.
- La tecnología y el entusiasmo por la inteligencia artificial siguen sosteniendo el tono del mercado.
- El petróleo cae con fuerza ante la esperanza de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán.
Wall Street apunta a una apertura ligeramente alcista después de que el S&P 500 alcanzara un nuevo máximo histórico al cierre del martes. Los futuros del índice avanzan alrededor de un 0,1%, mientras que los del Dow Jones suben un 0,2% y los del Nasdaq 100 también se anotan un 0,1%.
El movimiento refleja un mercado que mantiene el impulso positivo, aunque sin grandes excesos en la preapertura. La sesión anterior estuvo marcada por el fuerte avance de Micron Technology, que se disparó cerca de un 20% después de que un analista de UBS apuntara que la acción podría llegar a duplicarse.
La inteligencia artificial sigue mandando
El rally tecnológico continúa siendo el principal soporte de la renta variable estadounidense. El entusiasmo por la inteligencia artificial y por los valores ligados a semiconductores mantiene el apetito por el riesgo, incluso en un contexto de dudas macroeconómicas y tensión geopolítica.
El Nasdaq volvió a liderar las subidas, con un avance del 1,19%, mientras que el S&P 500 ganó un 0,61%. El Dow Jones, en cambio, terminó ligeramente a la baja, con una caída del 0,23%, lo que confirma que el liderazgo del mercado sigue muy concentrado en tecnología y grandes valores de crecimiento.
El mercado sigue comprando crecimiento tecnológico. Mientras los beneficios de semiconductores y compañías vinculadas a IA sigan sorprendiendo al alza, la presión macro queda en segundo plano.
El petróleo corrige y reduce la presión
El otro gran apoyo para los mercados llega desde el petróleo. El contrato del West Texas Intermediate retrocede cerca de un 3%, hasta la zona de los 91 dólares por barril, mientras que el Brent cae algo más del 2%, hasta el entorno de los 97 dólares.
Esta corrección del crudo alivia la presión inflacionista y ayuda a mejorar el tono de los activos de riesgo. Los inversores mantienen la esperanza de que Washington y Teherán puedan alcanzar un acuerdo que rebaje la tensión en Irán, pese a los recientes ataques estadounidenses y a la advertencia iraní de que se reserva el derecho a responder.
- S&P 500: nuevo máximo histórico tras subir un 0,61%.
- Nasdaq: avance del 1,19%, impulsado por tecnología y semiconductores.
- Dow Jones: caída moderada del 0,23%, con peor comportamiento relativo.
- Petróleo: fuerte retroceso del WTI y del Brent ante expectativas de desescalada.
Bonos más tranquilos, mercado más cómodo
La rentabilidad del bono estadounidense a 10 años desciende ligeramente hasta el 4,47%, un movimiento que también ayuda al mercado. La combinación de petróleo a la baja y tipos algo más contenidos permite a los inversores mantener una lectura constructiva sobre la renta variable.
Patrick Munnelly, estratega de Tickmill Group, resume bien el tono actual: las bolsas globales siguen en racha alcista porque el entusiasmo por la inteligencia artificial y la reducción del riesgo geopolítico están pesando más que las preocupaciones macroeconómicas persistentes.
La clave está en que el mercado necesita que coincidan dos condiciones: que la IA siga justificando las valoraciones y que el petróleo no vuelva a tensionar las expectativas de inflación. Si una de las dos falla, la toma de beneficios puede aparecer rápido.
En conjunto, Wall Street llega a la sesión con un tono favorable, aunque más de consolidación que de euforia. El S&P 500 cotiza en máximos, la tecnología mantiene el liderazgo y el crudo da un respiro. Pero el equilibrio sigue dependiendo de dos frentes muy sensibles: Oriente Medio y las expectativas sobre tipos de interés.