El S&P 500 presume de márgenes récord, pero la mejora depende demasiado de la gran tecnología
- Los márgenes del S&P 500 podrían alcanzar su nivel más alto desde que FactSet los mide, pero el dato está muy concentrado.
- Alphabet, Amazon y Meta explican una parte desproporcionada del crecimiento de beneficios del primer trimestre.
- El consumo empieza a mostrar señales más frágiles por el impacto del petróleo caro y la presión sobre los hogares de menor renta.
Los beneficios del S&P 500 siguen sorprendiendo al alza, pero la lectura exige algo más de prudencia. Según Bill Peters, el índice estadounidense se encamina hacia una de sus mejores temporadas de márgenes en más de quince años, aunque buena parte de esa fortaleza procede de un grupo muy reducido de grandes tecnológicas.
De acuerdo con datos de FactSet, los márgenes netos del S&P 500 se situaban en el 14,7% para el primer trimestre, combinando resultados ya publicados y estimaciones de las compañías pendientes. Si esa cifra se mantiene, sería el nivel más alto desde que FactSet comenzó a recopilar esta métrica en 2009.
El crecimiento de beneficios se dispara, pero no por igual
La tasa de crecimiento del beneficio por acción del S&P 500 ha subido hasta el 27,1% interanual, frente al 15% estimado apenas una semana antes. Si se confirma, sería el mayor avance desde el rebote posterior a la pandemia, cuando los beneficios crecieron un 32% en el cuarto trimestre de 2021.
Sin embargo, el dato agregado oculta una realidad más desigual. El comportamiento de las grandes compañías pesa mucho más en el índice por su capitalización, y en esta ocasión el efecto es especialmente visible. El crecimiento mediano esperado para las compañías del S&P 500 es del 10,4%, aproximadamente la mitad del avance agregado del índice.
El S&P 500 está mostrando unos beneficios excelentes, pero no todas las compañías están viviendo la misma realidad. La media está siendo empujada por unos pocos gigantes tecnológicos.
Alphabet, Amazon y Meta marcan la diferencia
El grueso de la mejora reciente procede de tres compañías: Alphabet, Amazon y Meta Platforms. Sus resultados han tenido un impacto desproporcionado en el conjunto del índice. Alphabet elevó su beneficio neto un 81% en el primer trimestre, Amazon lo incrementó un 77% y Meta lo aumentó un 61%.
Estas tasas superan ampliamente el crecimiento de ingresos de las propias compañías, lo que refleja una fuerte expansión de márgenes, disciplina de costes y, en algunos casos, efectos contables favorables. En Alphabet y Amazon, los beneficios GAAP también se vieron impulsados por plusvalías no realizadas ligadas a participaciones en startups de inteligencia artificial.
La lectura positiva es que las grandes tecnológicas siguen generando beneficios reales. La lectura menos cómoda es que parte del resultado puede estar amplificado por factores no recurrentes y por la enorme concentración del índice en pocas compañías.
La IA sigue siendo motor, pero también distorsiona el análisis
El ciclo de inversión en inteligencia artificial sigue siendo el gran soporte de la narrativa de mercado. Pero el fuerte aumento del gasto en IA también complica el análisis de beneficios. Los inversores deben distinguir entre compañías que ya están monetizando la IA y aquellas que están incrementando capex sin una rentabilidad clara todavía.
En el caso de las grandes tecnológicas, el mercado sigue aceptando valoraciones elevadas porque los resultados acompañan. Pero si el gasto en IA continúa acelerándose, la exigencia sobre retornos futuros será cada vez mayor.
El consumo empieza a mostrar más presión
Mientras las grandes tecnológicas sostienen el índice, las compañías más orientadas al consumidor muestran una lectura menos cómoda. En las últimas semanas, muchos directivos han tenido que responder a preguntas sobre el impacto de la gasolina por encima de los 4 dólares por galón y sobre la capacidad de gasto de los hogares.
Empresas como Starbucks y Mattel han tratado de minimizar el impacto, pero los datos de Seaport muestran que los márgenes han empezado a ceder tanto en consumo discrecional como en consumo básico. Esto sugiere que el golpe del petróleo y la presión inflacionista no afectan por igual a todos los sectores.
La semana será relevante para comprobar esta tendencia, con resultados de McDonald’s y Walt Disney. En el caso de McDonald’s, el mercado vigilará especialmente al consumidor de menor renta, más expuesto al encarecimiento de la gasolina y a la pérdida de poder adquisitivo.
Lectura para el mercado
El mensaje para Wall Street es positivo, pero con matices. Los beneficios agregados son fuertes, los márgenes están en máximos y las grandes tecnológicas siguen validando parte del optimismo del mercado. Sin embargo, la concentración del crecimiento aumenta la fragilidad del índice.
Si Alphabet, Amazon, Meta y el resto de grandes compañías tecnológicas mantienen el ritmo, el S&P 500 puede seguir sosteniéndose en niveles elevados. Pero si el petróleo caro empieza a deteriorar el consumo o si los beneficios de las tecnológicas se normalizan, el mercado podría descubrir que la foto agregada era más fuerte que la realidad media de las empresas.
La clave no es solo que el S&P 500 gane más dinero. La clave es quién está ganando ese dinero. Y ahora mismo la respuesta sigue siendo: muy pocos, pero muy grandes.
En resumen, la temporada de resultados sigue dando soporte al mercado, pero también confirma una dependencia creciente de la gran tecnología. El índice parece fuerte; la empresa mediana, bastante menos. Esa diferencia será decisiva si el crudo, la inflación o el consumidor empiezan a deteriorar el escenario durante los próximos meses.